sábado 19 octubre
La Cínica Interviú  |   | Francisco Barajas

“Con la Constitución se materializa la subordinación de la defensa al poder político”

Ramírez, Teniente General Jefe del Madoc: “En tal que militares, ni podemos ni debemos hacer manifestaciones políticas, lo cual no quiere decir que no se tengan opiniones propias como cualquier ciudadano”

Alfredo Ramírez, en las instalaciones del Madoc en Granada. Foto: Álex Cámara

Alfredo Ramírez, en las instalaciones del Madoc en Granada. Foto: Álex Cámara

Este general, teniente general, es el Jefe del Madoc en Granada, el centro del Ejercito de Tierra en donde más se piensa y se discurre. Y también en donde más listos militares existen por centímetro cuadrado. El teniente general Alfredo Ramírez, es un hombre que los manda, y ya que es el que manda a todos los militares listos que son miles. Y los manda porque está capacitado para mandar. Y será, sin duda alguna, porque es de los militares más listos. Ahora no es como antes, menos mal, ¡Señor! que carga nos has quitado, que mandaban otros militares que pensaban con las neuronas humanas que están bastante más debajo de la sesera y del ombligo. Y una prueba es, que una vez me dijo una compañera: “Oye Paco, te has dado cuenta que ahora los militares son hasta más guapos, apuestos e inteligentes”. Yo le contesté, cierto, que más guapos no lo sabía con certeza, pero que más inteligentes y civilizados sí que eran los militares de ahora. Y este militar entrevistado, el teniente general Alfredo Ramírez, es una fehaciente prueba de la inteligencia y civilización militar en los mandos más superiores e inferiores. Enhorabuena al Ejército de Tierra y al Ministerio de Defensa, por estos nuevos militares de ahora, aunque de los políticos que los mandan no nos fiemos nada en absoluto. Y ya que parece, esto es, que ellos piensan con lo que antes pensaban los militares. Y no hay que abundar mucho para conocer con lo que antes pensaban los militares…

Pregunta.- General, escribió Pierre Benoit, novelista francés, que la guerra después del claustro religioso, es la mayor escuela de humildad… ¿Qué cualidades cree usted que debe de tener y practicar a diario un jefe militar?

Respuesta.- En el liderazgo resulta aventurado establecer patrones. La historia nos enseña que la calidad de un líder tiene poco que ver con los rasgos de su personalidad o el cumplimiento de determinadas normas y procedimientos; la cualidad del jefe se relaciona con la capacidad para comprender la realidad y movilizar los recursos necesarios para modificarla. El buen jefe es capaz de influir en su entorno y transformarlo según los intereses de la organización. La habilidad para motivar a su equipo y lograr que se enfrenten con entusiasmo a la fricción en sus respectivos niveles de mando, y la flexibilidad mental para adaptar las operaciones a las dificultades encontradas.

P.- Conozco perfectamente que ustedes los altos mandos de los tres Ejércitos de nuestro país, España, no hablan de política en público, aunque los militares de otros países de la OTAN, sí lo hacen… ¿Cree usted que los generales españoles pasan muy pronto, quiero decir con pocos años, a la reserva que es simplemente la jubilación militar?

R.- Hemos conseguido rejuvenecer a nuestros cuadros de mando y ponernos a la altura de los Ejércitos de nuestros aliados. Nuestros profesionales están sujetos a evaluación permanente, son sometidos a procesos de selección y elección para los empleos superiores de las diversas escalas. Tenemos con seguridad a los mejores oficiales, suboficiales y tropa de toda nuestra historia. Las trayectorias profesionales son impresionantes, con idiomas, responsabilidades de mando con Unidades extranjeras, estudios complementarios en las Universidades; solvencia profesional extraordinaria, una conducta ejemplar bajo presión y ejemplo de virtudes militares y ciudadanas. Este escenario había que hacerlo compatible con reducciones de estructuras continuas desde hace 30 años. Si se pretende renovación, dinamismo, juventud, frescura intelectual y vitalidad, no queda más remedio que flujo de personal.

P.- ¿Su vida profesional como militar es un éxito, y ya que no todos los generales llegan a ser tenientes generales?

R.- La profesión militar es variada y apasionante. He estado destinado en la Brigada Paracaidista donde llevábamos un programa de instrucción muy denso con aquellos legionarios paracaidistas que eran unos soldados prodigiosos. He sido piloto de Helicópteros. He sido profesor en la Academia de Ingenieros. He trabajado duro y he tenido la oportunidad de estar rodeado de gente brillante. Hice el Curso de Estado Mayor, tuve que estudiar mucho, y pase por el Cuartel General del Ejército y por el Ministerio de Defensa, teniendo la oportunidad de ampliar mi visión resolviendo los problemas que a diario se nos planteaban en cuanto a planificación y organización. Fui Jefe de Estado mayor de las FAMET, unas Unidades muy exigentes. Tuve el privilegio de poder estar destinado en el extranjero. Con la ONU estuve en Angola, Bosnia y Croacia y con la OTAN en Kosovo y Afganistán. Ya de coronel estuve al mando del Regimiento de Transmisiones nº 1 en Burgos y fui Jefe de Estado Mayor en la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica. En el empleo de General de Brigada fui destinado como Segundo Jefe de Estado Mayor para Logística del Cuartel General del Eurocuerpo. De todo destacaría el compromiso con los compañeros donde prima la buena disposición y la sencillez. He tenido mucha suerte, me describiría a mí mismo como un hombre normal, formado en la experiencia y en el trabajo.

P.- Abundando en el silencio político militar y quitando hierro a las preguntas muy serias, el humor no está reñido con el Ejército, le pregunto lo siguiente… ¿Dados los recortes económicos por la profunda crisis económica que todavía existe, tendrán ustedes que pedirle, lo refería de esta manera el genial humorista Gila en sus números telefónicos, balas, cañones, tanques, perejil y albóndigas al enemigo?

R.- Gila era un genio extraordinario que nos enseñaba a mirar la realidad a través del humor subrayando la ridiculez y las contradicciones de la naturaleza humana. La guerra y los Ejércitos se prestan a esa caricatura que enfrenta la violencia extrema con la trivialidad de las personas encargadas de aplicarla. El presupuesto para este año creo que es de 5.745 millones de euros, un 3,22% inferior al de 2013 y un 33% menor que el de 2008. El objetivo del Ejército es sacar el máximo partido a los medios y a los presupuestos que tenemos y no cuestionarnos si el dinero es mucho o es poco. Eso es un criterio político y el parlamento es el encargado de aprobar y asignar partidas a las diferentes necesidades. Constituye también un objetivo de nuestra seguridad nacional la reducción del déficit público.

P.- Los Ejércitos de España son una de las instituciones del Estado que mejor están valorados por el pueblo soberano, felicidades porque los honra a ustedes, y desde este prisma le pregunto… ¿Una de las mejores inversiones, erradicar el desempleo es la primera, que puede hacer el Estado es la formación adecuada y profunda de los miembros del Ejército?

R.- Tenemos unos planes de estudio capaces de formar líderes inteligentes que puedan adaptarse al futuro. Constituyen una apuesta por los conocimientos y la capacidad de trabajo. Mediante los actuales planes de estudios los miembros de las Fuerzas Armadas tendrán mayor capacidad de interacción con profesionales de múltiples ámbitos. También la integración de alumnos militares en academias de ejércitos aliados contribuirá a alcanzar este objetivo. Enfrentarse a la incertidumbre exige dos cualidades: rigor científico y flexibilidad. El primero encuentra su mejor aplicación en el planeamiento, y la segunda en la gestión y la conducción, pero ambas deben combinarse adecuadamente porque nuestra profesión trabaja con información incompleta. La flexibilidad es un principio complejo en un escenario donde no existen frentes abiertos, frentes en los que el enemigo se encuentra mezclado con la población. Ser flexible significa poseer la capacidad de adaptarse a situaciones diferentes a las planeadas inicialmente. El nuevo modelo busca el pensamiento crítico y creativo con el objetivo de hacer frente a la complejidad de las operaciones futuras.

P.- También escribió Pío Baroja, novelista español, que el Ejército debe de ser el brazo de la nación, pero nunca la cabeza… ¿El Madoc es la cabeza que dirige al brazo del Ejército de Tierra de España?

R.- Estamos inmersos en un proceso de renovación de todo el campo doctrinal, en un trabajo que nos va a llevar años completarlo y que pretendemos sea cíclico. Estamos en ebullición tratando de afrontar la implantación de las nuevas estructuras de Divisiones y Brigadas Polivalentes en el Ejército. En los aspectos relativos a la Enseñanza, tengo la responsabilidad sobre una estructura de 4300 hombres y mujeres distribuidos a lo largo de toda la geografía española, destacando su abnegado espíritu para conseguir los mejores oficiales, suboficiales y tropa en los centros de enseñanza y formación.

Alfredo Ramírez, en su despacho. Foto: Álex Cámara

Alfredo Ramírez, en su despacho. Foto: Álex Cámara

P.- General, todo está cambiando en nuestras sociedades a un ritmo vertiginoso… ¿El concepto de guerra es uno de estos cambios porque la violencia ya no es tan necesaria como en tiempos anteriores?

R.- Las nuevas guerras no se resuelven solamente a base de combates convencionales entre ejércitos, con sus grandes potencias de fuego, su poder aéreo y su tecnología, donde el vencedor impone su voluntad política al vencido. No es sólo la derrota militar del aquel enemigo irregular, sino su derrota política; es crucial conseguir su deslegitimación. La actuación militar, nuestra actuación ahora es pública, y al ser pública viene condicionada por la comunicación. La batalla es también la lucha de las convicciones, a la que se llega mediante la legitimidad de la causa, el respaldo internacional, la mínima fuerza posible, la violencia quirúrgica y un comportamiento ejemplar tanto en el frente y en la retaguardia. Una amenaza que pesa sobre nuestros ejércitos es la banalización de la condición militar. Por ello hay que mantener la “ética del guerrero” una forma de ser basada en las cualidades morales, el valor ante el miedo y las dificultades, la generosidad y el liderazgo, aceptando de buen grado y con naturalidad la posibilidad de que un día se ponga en peligro la propia vida para proteger a quién el gobierno determine.

P.- ¿Las víctimas civiles colaterales siempre serán inevitables?

R.- Las guerras hoy son televisadas y están fiscalizadas por los medios. Ahora se muestran las consecuencias brutales de la violencia culpabilizando normalmente al poderoso. Hay errores, los errores son siempre evitables. Pero hoy el enemigo, para resolver su inferioridad desde el punto de vista militar, se refugia entre sus compatriotas, la población es utilizada como escudo, la insurgencia instala sus puestos de mando en colegios o en hospitales, cualquier acción lleva instantáneamente asociada un video casero de los desastres de la guerra que se cuelga en tiempo real en internet y en twitter. Los ejércitos occidentales se oponen a estas estrategias mediante el respaldo internacional, la transparencia informativa, el cumplimiento exhaustivo de la reglas de enfrentamiento, la modulación de la fuerza y tratando de conquistar mediante inversiones, infraestructuras y actitudes el apoyo de aquellos habitantes.

P.- General, las ciudades son las casas grandes, a veces monstruosas por enormes, en donde vive un número determinado de ciudadanos… ¿El Madoc y la ciudad de Granada es la crónica de un amor milico-ciudadano sin fronteras ni final?

R.- Desde que hace ya 16 años se adoptó la decisión de ubicar el MADOC en Granada, las relaciones con esta ciudad, a todos los niveles son excelentes. El hecho de estar alejado del ruido y la furia de Madrid, es esencial, no hay ni imposiciones doctrinales ni prisa. El verbo pensar se conjuga muy mal en imperativo, Granada cumple ese requisito de separación de lo contingente lo que unido a las cualidades que la ciudad encierra por su naturaleza, su belleza física, su elevado nivel cultural, hace que este sea un lugar ideal para trabajar y también para vivir. Las relaciones con todas las instituciones de la ciudad son magníficas y los militares nos sentimos acogidos y apoyados. Especial mención quisiera hacer a la prestigiosa Universidad de Granada, con la que mantenemos una relación fluida y estrecha que ha tenido como fruto la creación de un Centro Mixto, el cual ha facilitado enormemente nuestro trabajo y del que estamos obteniendo excelentes resultados.

P.- De 197 a 88 artículos pasará el nuevo Código Militar… ¿Y cuál es su opinión sobre la futura reforma de este Código Militar, el Gobierno ya ha dado luz verde al anteproyecto de Ley Orgánica, que recogerá el trato humillante, el acoso sexual, las amenazas y las coacciones, entre otros aspectos de delitos y sus penas?

R.- El acoso sexual ha estado sancionado desde que la primera mujer entró en el Ejército a finales de los años ochenta. Hemos tenido algunos casos, insignificantes en cuanto al colectivo global. El acoso se tipificaba y sancionaba como abuso de autoridad. El nuevo Código Penal Militar es sobre todo una actualización y mejora del último que tenía una antigüedad de 28 años y había que adaptarlo a todos los cambios que ha tenido el ejército desde entonces: la profesionalización, la incorporación de la mujer, la participación en misiones internacionales, la necesidad de introducir nuevas figuras delictivas que otorgan protección penal al ejercicio de los derechos fundamentales. En este sentido el acoso sexual está ahora perfectamente tipificado. El nuevo código es un avance en técnica jurídica. De forma genérica es una adecuación al Código Penal común incorporando mejoras respecto a los problemas técnicos que el anterior código planteaba.

P.- Son tiempos nuevos democráticos que llevan más de treinta años funcionando… ¿Ustedes ahora están dando a conocer realizaciones positivas y variadas de los Ejércitos de España, y como respuesta a este nuevo camino militar democrático?

R.- Con la Constitución del 78 se materializa la subordinación de la defensa al poder político en consonancia con los países democráticos. Naturalmente que desde entonces ha cambiado casi todo: el Ejército profesional, la incorporación de la mujer, las misiones internacionales, el integrarnos en la OTAN. En el terreno estratégico, la caída del muro de Berlín, la desaparición del enemigo convencional y la aparición del enemigo asimétrico ha alterado el centro de gravedad de la doctrina, la orgánica y composición de nuestras unidades. Hemos vivido la explosión de las comunicaciones y de la informática. En cuanto al armamento vivimos en la revolución de las armas guiadas y en la modulación de los efectos de las mismas. Quizá de las instituciones españolas las Fuerzas Armadas hayan sido de las que mejor han sabido adaptarse a la demanda social.

P.- Una curiosidad periodística… ¿Morderse la lengua los militares con temas políticos incorrectos debe de ser molesto y frustrante?

R.- En tal que militares, ni podemos ni debemos hacer manifestaciones políticas, lo que no quiere decir que no se tengan opiniones propias como cualquier ciudadano.

 

 

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