jueves 20 enero
VERANO  |   | Redacción aG

El cuidado de una mascota ante las altas temperaturas

El golpe de calor provoca que la mascota llegue al colapso debido a una repentina elevación de su temperatura corporal y puede ser, incluso, mortal en apenas 15 minutos

El cuidado de los animales también es esencial durante el verano. Foto: Artem Beliaikin

En lo que llevamos de verano ya hemos sufrido varias olas de calor y se prevé que todavía nos queden algunas por pasar. La mayoría ya sabe qué es lo que tiene que hacer cuando el termómetro sube hasta los 40 grados o más, pero, no todos saben cómo afectan estas situaciones a las mascotas y en especial a nuestros perros y cómo podemos evitar que ellos también sufran un golpe de calor.

El golpe de calor provoca que la mascota llegue al colapso debido a una repentina elevación de su temperatura corporal y puede ser, incluso, mortal en apenas 15 minutos. De hecho, es un trastorno grave que presenta un perro cuando no consigue eliminar más calor del que genera o recibe.

Su temperatura corporal subirá y su sistema nervioso se verá afectado. Por ello, los expertos de la empresa Nutritienda han recopilado una serie de consejos para evitar que esto suceda:

Nunca hay que dejarle encerrado en el coche

Los coches pueden ser auténticas trampas mortales en verano, especialmente cuando están parados y sin ninguna sombra que los resguarde.

De hecho, con una temperatura exterior de 35 grados al cabo de una hora en el interior se habrán alcanzado los 55 y a los 45 minutos rondaría los 75. Y si el coche es negro peor, puede haber una diferencia de temperatura de unos 15 más en los coches negros que en los blancos.

Además, se ha de saber que los perros no transpiran como los humanos, pues regulan su temperatura únicamente a través de la boca, la respiración y el jadeo, haciéndoles mucho más propensos a sufrir un golpe de calor.

Paseos, dependiendo de la hora

El paseo es, sin ninguna duda, el mejor momento del día para los perros. Además de hacer sus necesidades, el paseo también le permite hacer ejercicio, sentirse estimulado y socializar con otros perros y personas. Pero, elegir bien los horarios es fundamental para asegurar que tenga un paseo de calidad y que su día a día sea tan bueno como cabría esperar.

En verano, lo más conveniente es pasear al peludete a primera hora de la mañana y última hora de la tarde, ya que son las horas en las que menos aprieta el sol.

Además, hay que saber que los perros pueden quemarse las almohadillas de las patas durante sus paseos si el sol ha estado calentando las aceras, por lo que es conveniente comprobar que el suelo tiene la temperatura adecuada con la regla de los cinco segundos: aguantar con el reverso de nuestra mano sobre el asfalto cinco segundos, si no podemos, ¡nuestro perro tampoco!

Evitar comidas en horas clurosas

Al igual que pasa a los humanos cuando llegan las altas temperaturas, que no apetece comer muy copiosamente, a las mascotas les ocurre lo mismo. Por ello es mejor no forzarles a comer cuando más calor hace en el día, es decir, en las horas centrales, lo mejor es que se alimente a primera hora de la mañana y a última de la tarde.

Además, también es conveniente aumentar la cantidad de comida húmeda que le demos, así como las frutas como la manzana y la sandía (sin sus respectivos huesos y semillas) son buenas opciones refrescantes y nutritivas e, incluso, se les puede hacer helados caseros con caldo de carne.

Peines para la muda de pelo

Cuando el perro muda su pelo en la época de calor, lo que realmente está haciendo es deshacerse del “subpelo”, esa especie de algodoncillo que en invierno le proporciona calor y en verano también, algo que le sirve más bien para poco.

Para ayudarle a pasar antes este proceso de muda y estar más fresco lo mejor es cepillarle frecuentemente de forma suave con estos peines. Por cierto, ¡no hay que raparles! Ya que el pelo es un aislante térmico que les protege del sol y evita que se deshidraten.

Mantas y camas frías

Al igual que los humanos quitan la manta y la colcha en verano e incluso dormimos encima de la sábana, a nuestro perro le pasa lo mismo. Si dejamos su cama de invierno pasará calor, para evitar esto lo mejor es ponerles una manta fría o una cama refrescante que se refrigera con el peso de la mascota y se recarga automáticamente después de un corto período de no utilización y si queremos acelerar este proceso de enfriamiento pues basta con ponerlo en la nevera durante unos minutos.

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