El programa 'Vacaciones en paz' crece otro año más en Granada con la llegada de 83 niños saharahuis
La Asociación Amigos del Sáhara tiene la aspiración de recuperar los datos previos a la pandemia
El programa 'Vacaciones en paz' permitirá un verano bien distinto en Granada a 83 niños saharahuis, que serán acogidos por alrededor de unas 70 familias granadinas y cuya cifra ha experimentado un aumento respecto al año pasado.
La Espiral de Peligros ha sido el lugar elegido para que los pequeños llegados desde el Sáhara se encuentren con sus familias de acogidas que hasta finales de agosto se empecinarán en que vivan otro estío bien diferente a la vida que ya tienen el resto del año.
Según ha explicado la presidenta de la Asociación Amigos del Sáhara, María Jesús Justicia, ha señalado que el año pasado cuando se produjo el final del programa ya se propusieron superar la cifra de niños recibidos, que entonces fueron 72, y ahora lo han "conseguido".
La finalidad, ha señalado, es ir subiendo "poco a poco" hasta llegar a las cifras antes de la pandemia, cuando eran 120 niños los que participaban en este programa de acogida, porque el objetivo es "sacar a cuanto más niños del desierto, mejor":
Sin embargo, la situación ha ido variando estos años motivada por la crisis del coronavirus y, por tanto, la crisis económica que se ha producido después o la Guerra de Ucrania y porque, tal y como relata Justicia, "la solidaridad se ha dirigido a otros lugares".

El programa 'Vacaciones en paz' supone una "alegría muy grande", pues durante toda su vida luego están en su "cabeza y corazón" las vivencias que durante estas semanas tienen en Granada y que las transmiten a sus hermanos, primos o familiares cuando son mayores, contándoles su primera experiencia en España y cómo conocieron a la familia que les acogió.
Del total de niños que llegan este año a Granada, 52 de ellos repiten y el resto lo hacen por primera vez, que llegan a familias con las que se hace una captación que se inicia con una trabajadora social, que hace una entrevista y les explica todo, incluyendo la vida en el Sáhara de los pequeños y su cultura, constumbres y tradiciones.
En caso de que puedan surgir algunos inconvenientes o situaciones complejas con los niños, la Asociación cuenta con monitores saharahuis que los puede atender "al cien por cien en su idioma", pudiendo conocer cualquier situación que se pueda producir con el menor.

La alegría "desbordante" cuando se van
"El día que se van es el más feliz, para ellos es el más feliz, la gente no lo entiende, pero es que ellos se van con una alegría desbordante para ver a sus familias, contarles las experiencias, dónde han estado, lo que han comido, lo que han visto", explica la presidenta de la asociación, que reconoce que a las familias hay que concienciarlas para que sepan que cuando se van hay que estar contentos por lo vivido.
Los niños participantes en este programa se captan por edades y pueden venir a Granada en hasta tres años consecutivos, en una edad que Justicia considera que es "buena" pues "cuesta menos" la adaptación a las familias.
Hay incluso casos de niños que con el paso del tiempo repiten y se quedan aquí el resto del año, cuando llegan a adolescentes o a las puertas de la mayoría de edad, para estudiar o incluso trabajar: "Es una satisfacción grandísima, pues pueden ayudar muchísimo a su familia en la distancia".
Aunque el idioma puede suponer un problema, añade, otro de los obstáculos a sortear estos días es en el apego que tienen a sus familias y la unidad que tienen con ellos, pero "con paciencia y cariño lo superan".

"Lo que más les sorprenden son que sale agua de los grifos de agua, un frigorífico lleno de comida, la vegetación, las flores o el mar, cosas a las que no damos importancia", ha añadido.
La mayoría de estos niños se dirigen estos días a familias cuyos pueblos de origen son Peligros, Atarfe, Churriana de la Vega, Santa Fe o en la Costa.
El apoyo institucional es esencial, siendo "muy bueno", añade la presidenta, que agradece la implicación de la Diputación de Granada o de ayuntamientos como el de Peligros, "gracias a los que se puede hacer este proyecto".




















