Granada exige casi 70.000 euros de ahorro previo para comprar un piso de 90 metros cuadrados
La capital granadina refleja una tendencia general del mercado inmobiliario español, donde reunir la entrada de una casa se ha convertido en una de las principales barreras
Los compradores de Granada que quieran adquirir un piso medio de 90 metros cuadrados en la capital deben contar con 69.175 euros ahorrados para cubrir el 30% del valor del inmueble que se exige como paso previo a solicitar una hipoteca.
Así se desprende en un estudio de la plataforma 'Pisos.com', que señala que un 20% de ese dinero promedio corresponde a la entrada del piso y otro 10% destinado a impuestos, notaría, registro y gestión.
El estudio, realizado con los precios de venta registrados en mayo de 2026 (2.562 euros el metro cuadrado), sitúa a Granada entre las capitales españolas donde el ahorro inicial supone una de las principales dificultades para acceder a la vivienda.
Con 30.000 euros ahorrados, ningún comprador podría afrontar esa primera barrera en la capital, ya que todavía necesitaría reunir 39.175 euros adicionales para alcanzar la cantidad necesaria, ha trasladado la plataforma a través de un comunicado.
Incluso con un colchón de 50.000 euros, la operación seguiría sin estar completamente cubierta. Solo quienes dispongan de 70.000 euros de ahorro previo contarían con margen suficiente para asumir la entrada y los gastos asociados a una vivienda de estas características.
El caso de Granada refleja una tendencia general en el mercado inmobiliario español: el ahorro acumulado pierde capacidad rápidamente en las capitales de provincia con mayores precios. En el conjunto nacional, el informe apunta que con 30.000 euros no es posible cubrir ese 30% inicial en ninguna capital, mientras que las ciudades más asequibles se acercan, pero tampoco alcanzan el umbral. Es el caso de la vecina Jaén, la más asequible de España.
Problema para los jóvenes
El portavoz de 'pisos.com', Ferran Font, advierte de que el principal problema para muchos compradores no está en la cuota mensual de la futura hipoteca, sino en reunir el dinero necesario para poder solicitarla. "Pedirle a un joven que vive de alquiler que reúna 50.000 euros es, en la práctica, pedirle un imposible: la renta mensual se lleva buena parte de la nómina y deja un margen mínimo. Sin una ayuda familiar o una herencia detrás, la cuenta no sale por mucho que se apriete el cinturón", señala.
En este sentido, Font considera que el debate sobre el acceso a la vivienda debe centrarse también en ese primer obstáculo: "Llevamos años centrando el debate en la cuota mensual de la hipoteca, cuando el obstáculo decisivo aparece mucho antes: reunir el dinero de entrada. Quien no parte de ese colchón inicial ni siquiera llega a sentarse a negociar con el banco".









