Guardias civiles de Granada reclaman la instalación "inmediata" de baños en la zona de prácticas de tiro
Según AUGC, los ejercicios se desarrollan actualmente en una "supuesta galería" provisional, ubicada "en mitad de una montaña y carente de las condiciones mínimas"
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Granada ha denunciado públicamente la "ausencia" de servicios básicos durante las prácticas de tiro que realizan los agentes de la provincia. La organización ha reclamado la instalación "inmediata" de baños portátiles en las zonas de entrenamiento, tras "múltiples solicitudes ignoradas" por el Servicio de Riesgos Laborales de la Guardia Civil.
Según ha indicado AUGC a través de un comunicado, los ejercicios se desarrollan actualmente en una "supuesta galería de tiro" provisional, ubicada "en mitad de una montaña y carente de las condiciones mínimas necesarias para garantizar la dignidad y la seguridad del personal".
Durante estas jornadas, los agentes deben permanecer toda la mañana "sin disponer de un lugar adecuado para realizar sus necesidades fisiológicas", lo que, según la asociación, constituye "una vulneración de derechos básicos y una evidente falta de consideración hacia los profesionales que sirven a la ciudadanía".
La asociación ha considerado "inaceptable que en pleno siglo XXI los guardias civiles continúen desarrollando sus funciones en entornos que no cumplen con los requisitos mínimos de habitabilidad e higiene".
Por ello, AUGC ha exigido una solución "inmediata" y ha urgido al Servicio de Riesgos Laborales y al Mando de la Comandancia de Granada a adoptar las medidas necesarias "para garantizar unas condiciones dignas y seguras durante el desarrollo de los ejercicios de tiro".
Sobre AUGC
AUGC ha recordado que es la decana de las asociaciones profesionales del Cuerpo y la mayoritaria en afiliación, con presencia en todo el territorio nacional.
Nacida como un sindicato clandestino durante la Transición, su trayectoria en defensa de los derechos de los guardias civiles fue reconocida en 2010 con el Premio Nacional de Derechos Humanos concedido por la Asociación Pro Derechos Humanos de España.










