La Academia de Bellas Artes se suma a las críticas al proyecto de plantas solares en el entorno de la Alhambra
Avisan de que, además de la enorme incidencia que estas nuevas instalaciones fotovoltaicas tendrían en el olivar, el impacto visual de las proyectadas en El Fargue "será significativo"
La Real Academia de Bellas Artes de Granada se ha sumado a las críticas sobre el impacto ambiental y paisajístico que ha dicho tendría para el conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife y para los habitantes del Fargue un proyecto de tres "megaplantas" de energía solar fotovoltaica.
En un comunicado, la Academia de Bellas Artes manifiesta su adhesión al informe con "llamada de atención" sobre este asunto en el que el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos)-España alertaba de "un altísimo riesgo de impacto negativo sobre el bien inscrito Alhambra, Generalife y Albaicín de Granada".
"Además de la enorme incidencia que estas nuevas instalaciones fotovoltaicas" tendrían "en el tradicional olivar, que es en sí mismo un bien histórico y etnológico, con la consiguiente oposición de los vecinos de las poblaciones afectadas por la transformación de su entrono rural en zonas industriales a través de la instalación de megaplantas solares en diversos puntos de la península ibérica, el impacto visual de las proyectadas para el Fargue será significativo", indica la Academia.
Alude en concreto al "paisaje percibido desde el Aljibe de la Lluvia y la Alberca Rota y hasta el final de la Dehesa del Generalife, en el área, por tanto, incluida en la declaración de la Alhambra como Patrimonio Mundial de la Unesco, alcanzando el impacto mayores proporciones en el cerro de Manflor y el Sacromonte, en el límite del conjunto monumental nazarí".
Icomos argumentaba en su informe que el impacto visual de las plantas fotovoltaicas que se proyectan es "evidente e imposible de minimizar" en el entorno de la Alhambra, argumentando que contraviene con ello el Artículo 33.2 de la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía, que ha dicho que "prohíbe construcciones que alteren el carácter o perturben la contemplación de Bien de Interés Cultural".
"Las plantas fotovoltaicas se emplazan en áreas con alta insolación que, a menudo, coinciden con zonas agrícolas, pastizales o incluso entornos naturales de alto valor. La introducción de una estructura industrial de gran escala en estos paisajes puede generar un fuerte contraste y una disrupción visual", reseñaba el informe de Icomos.
Sobre este asunto, a mediados del pasado octubre, la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, avanzó en el Parlamento de Andalucía que su departamento había solicitado una reunión técnica al Ministerio de Cultura en el marco de los análisis que desarrolla acerca de la afección patrimonial que podrían tener las plantas fotovoltaicas que se proyectan en el Fargue, en término de Granada capital, en el conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife.














