La historia de la Cuesta de las Arremangadas en el Albaicín
La calle mantiene el encanto de la Granada antigua y conserva esa imagen de barrio de calles estrechas

En pleno Albaicín se encuentra la Cuesta de las Arremangadas, un rincón de nombre llamativo y con una historia popular que ha ido pasando de generación en generación.
La tradición sitúa el origen del topónimo en las lavanderas que, en otros tiempos, recorrían esta empinada calle de subida y bajada con las faldas y las mangas recogidas para poder cargar con el agua y la colada desde las fuentes cercanas.
Hoy, la Cuesta de las Arremangadas mantiene el encanto de la Granada antigua y conserva esa imagen de barrio de calles estrechas y empedradas. Es uno de esos lugares donde el Albaicín se entiende a pie: con cuestas, piedra y un pasado cotidiano que sigue asomando en cada esquina.









