"La Semana Santa de Granada aún no ha tocado techo, tiene muchos retos por delante"
El presidente de la Federación de Hermandades de Granada, Armando Ortiz, cree que debates como la reordenación de días se deben "madurar, procesar y dialogar mucho"

A solo dos días de que comience la Semana Santa de Granada, el presidente de la Federación de Cofradías, Armando Ortiz, tiene una agenda más que apretada. De aquí y allá con la intención de que no se escapen detalles y todo funcione desde el Domingo de Ramos. La pasión granadina alcanza un momento de crecimiento, aunque a su juicio aún no ha tocado techo. Así ve su presente pero también el futuro el representante de todas las hermandades granadinas.
Pregunta.- ¿Cómo afronta Granada su Semana Santa 2026?
Respuesta.- Creo que con muchas expectativas y con mucha ilusión. Por un lado, expectativas de una Semana Santa en la que se ha consolidado lo que ha sido nuestra Carrera Oficial nueva, que ya el año pasado la pusimos a prueba y, por tanto, este es el año de la consolidación.
Por otro lado, las hermandades han seguido creciendo con número de hermanos, han seguido creciendo en papeletas de sitio para sus desfiles profesionales. Creemos que todo eso hace que tengamos una gran ilusión y una gran expectación para esta Semana Santa. Pero, además, se van a ver varias hermandades con estrenos importantes que también llevábamos algunos años que no los teníamos de esa magnitud.
Por tanto, creo que es una Semana Santa que esperamos con mucha ilusión. Estamos en el centenario de la Real Federación. Eso también se hace notar en el sentido de que lo que estamos programando y lo que vendrá después con la exposición de Kerygma hace que realmente sea una Semana Santa con una expectativa buena. Lo único que nos falta es que el tiempo nos acompañe y entonces podremos disfrutarla.
P.- En el centenario de la Federación de Cofradía, ¿es el que usted había pensado?
R.- Sí, en cierto modo sí, porque nosotros habíamos hecho una programación de cuatro años. El primer año estábamos inmersos en lo que era la organización del Encuentro Nacional de Hermandades y CofradíaS que fue el XXIV Congreso Nacional, que se llevaba mucho tiempo demandando a Granada. También teníamos claro que en ese contexto era bueno hacer una procesión magna como la hicimos. En ese diseño de los cuatro años, que ya se empezó a trabajar también con la Comisión del Centenario, pensábamos que teníamos que ahondar un poco en nuestras raíces en estos cien años y en anteriores también, que pertenecen a nuestra Semana Santa y a la historia de nuestra Semana Santa y también proyectar un poco lo que ya son nuestras hermandades de cara al futuro.
Para eso pensamos que el eje central podía ser muy bien una exposición como Kerygma, una exposición de arte sacro que va a ser la más grande que se haya realizado en España y por tanto tenemos muchas expectativas con ella.
P.- Es una exposición que tal y como es Granada no ha estado exenta de peros.
R.- Sí, ni nos tenemos que extrañar ni tampoco, como yo digo, hacernos sangre. Es normal. Vamos a hacer una exposición que abarca las 32 hermandades o es la pretensión y además de eso también sabemos que las hermandades tienen imágenes devocionales y no es un fin de semana, son meses. Lógicamente el costo que tiene una exposición como Kerygma es elevado y se necesita amortizar el costo de la misma como mínimo.
La hacemos en la Santa Iglesia Catedral, un sitio más que privilegiado. No es cualquier sitio, donde nuestras imágenes van a estar durante un tiempo para que muchísima gente, muchas miles de personas puedan ver la realidad de nuestra Semana Santa, la historia de ella y además en un contexto, en un espacio como es la Catedral de Granada, que también está en sus 500 aniversario. Creo que se unen dos aspectos muy importantes.
Como es algo excepcional, también le he pedido a las hermandades que trascendiéramos más allá de nuestras propias cofradías para colaborar en lo que es una exposición que es un proyecto de la Semana Santa de Granada, no es casi ni de la Federación, aunque lo sea porque alguien lo tiene que gestionar, organizar y demás.
Es un proyecto de la Semana Santa de Granada que ya tiene mucho que decir y tiene mucho que exponer y mucho que dejarle. Lo mismo que pasó con nuestra última puesta en la calle, con el Encuentro Nacional y la procesión Magna, todo el mundo pudo ver qué hermandades tenemos en Granada, cómo son nuestras y en cierto modo cómo hacen sus estaciones de penitencia.
Esto es otra oportunidad en la que todavía va a haber más posibilidades de que sea mucha más gente, incluso, que la pueda ver. Dentro de ese contexto tengo que decir que es lógico que surjan dificultades y sobre todo cuando tiene las dimensiones que tiene. Si en cualquier hermandad decidimos hacer un proyecto y las tiene. Ahí estamos y creo que todos al final estaremos contentos de haber tenido una exposición como la de Kerygma.
P.- ¿Ha tocado techo la Semana Santa de Granada o está cerca de ello?
R.- Creo que no y eso me llena de mucha responsabilidad y mucho sentido común para aplicarlo en cuanto a futuro. Creo que la Semana Santa de Granada no ha tocado el techo todavía, incluso falta bastante, diría yo, y tenemos que asentar cosas.
Tenemos fortalezas muy importantes y hay que sustentarlas todavía y conseguir que se solidifiquen mucho más. Tenemos muchos retos por delante. Las hermandades, conforme son más grandes, no ya la vida externa cuando hacen estación de penitencia; sino en la vida interna, aglutinar cada vez a más gente de lo que es la proyección y la vivencia de la fe o la formación, todo esto se nos hace todavía más necesario y, por tanto, ahí hay un gran reto.
Después hay hermandades, ya lo estamos viendo, que están superando los dos mil hermanos, dentro de poco van a ser unas cuantas más y esa es la tendencia y después, cuando salimos a la calle, no es lo mismo ir con un cortejo de 500 personas o 600 personas, que con 1.100 personas, incluyendo a bandas de música. Estamos teniendo hermandades en la calle que ocupan unas longitudes enormes y eso es otro de los retos, porque también hay que saber andar. Conforme es más grande el cortejo, mejor tienes que saber andar.
Otro reto importante es que Granada está siendo un destino de primer nivel a la hora de ver Semana Santa. La ciudad iene muchos atractivos, pero los tiene todo el año, como son la Alhambra, Sierra Nevada, todo lo monumental que hay o una ciudad universitaria, tenemos muchísimos motivos para que la gente venga aquí.
Solo basta ver, nada más que un fin de semana, cómo está Granada, que no se puede andar por las calles del centro. ¿Qué quiero decir con esto? Que nuestras calles se llenan, que nuestro espacio sigue siendo el mismo y que las calles se llenan de cada vez más gente y eso también tiene, podríamos decir, unos efectos secundarios y son que también la seguridad es importantísima.
Con tanta gente, la seguridad es importante, primero para nuestros cortejos, porque llevamos a mucha gente, sobre todo niños pequeños, mayores y menos mayores. Y luego para la gente en general, no podemos decir cerramos aquí y no entra nadie, todo debe intentar seguir funcionando lo máximo posible. Con la nueva Carrera Oficial se ha conseguido que se disperse un poco más a las hermandades por un sitio y por otro, eso ha beneficiado, aliviado, pero sigue siendo un reto, porque tenemos espacios muy limitados y las hermandades son las que son. Entonces, este es otro reto importante, que yo estoy seguro que se va incrementando porque es muy atractivo.
Al contrario que otras que se nos escapan de las manos, la Semana Santa de Granada se puede abarcar, se puede disfrutar y vivir, pero tiene unas exigencias también y tenemos que facilitar eso a nuestras hermandades, sus cortejos y asegurar todo lo posible, que lo puedan hacer con la mayor tranquilidad posible.
Y después, en cuanto al público en general, pues que solo hay que ver las imágenes de los drones del año pasado de la Policía Local en un momento determinado. En Granada hay una verdadera congestión. Afortunadamente no ocurre nada, aunque haya algún incidente pequeño aislado. Tenemos que conseguir que eso se mejore.
Por tanto, no ha tocado el techo y estoy seguro que todavía falta para ello, pero tenemos que poner mucha atención en el presente para estudiarlo bien y proyectarnos en el futuro.
P.- Por cómo se expresa, ¿se ha quedado pequeña ya la Carrera Oficial de Granada?
R.- En realidad al final se ha crecido en unos trescientos y pico metros, no es mucho más, pero en la medida en que es evidente de que en nuestros entornos más cercanos se está hablando de modificaciones de la Carrera Oficial, ampliar o no, los itinerarios, los días y su configuración... Hay muchos aspectos que conforme esto vaya creciendo no podemos quedarnos con la Semana Santa de los años ochenta. La Semana Santa incluso del 2000 no es la misma ya, es que no hace falta nada más que ver reportajes y fotografías.
El otro día bajó la Hermandad de Los Gitanos del Sacromonte, y cómo estaban las calles. Cuando se miras hacia atrás y ves lo que habíamos visto, esto no es lo mismo. Podemos cerrar los ojos, pero tenemos una obligación. Cuando nosotros el año pasado hicimos la Carrera Oficial nueva teníamos una lista de espera para solicitudes de palcos de 600 personas. El año pasado se hicieron cuatrocientos y tantos, prácticamente quinientos palcos nuevos. En tres semanas estaban cubiertos y hoy día tenemos una lista ya de 450 personas ya.
Este es un termómetro para decir que la gente quiere Semana Santa, le interesa la Semana Santa, quiere verla, quiere vivirla, cada uno a su forma. A eso hay que responder, no es sensato quedarnos como estábamos. Esto es bueno debatirlo, ponerlo encima de la mesa con rigor, seriedad y abandonar los intereses más concretos, personales o que solamente se limiten a determinados fines. Cada una de nuestras hermandades salen fortalecidas o perjudicadas en base a lo que en nuestra Semana Santa podamos permitir que se desarrolle. No podemos morir de éxito ni tiene sentido decir "hasta aquí hemos llegado".
Las propias hermandades tienen unos retos importantísimos por delante y como no se los planteen ya, si quieren de verdad trabajar para que esto vaya cada día mejor, hay que trabajar en muchos aspectos. Cuanto más grandes, más dificultades pero también más hermoso.
Cuánta pena daba cuando a las hermandades no le hacía caso a nadie, pero hoy día, a nivel institucional yo no digo que no, pero la Semana Santa de Granada es escuchada, allá donde vayas, va cualquier institución pública y te atiende, y si es privada, también, que es lo que hemos tratado desde esta Federación, buscar alianzas con las instituciones públicas, cada una con sus posibilidades; y con las instituciones privadas, porque a todos nos debe de interesar esto. Nada más que con el estudio que el año pasado se presentó de impacto económico de la Semana Santa, que es un hecho que se repite cada año, cómo no va a interesar.
P.- En estos cuatro años ha tocado distintos aspectos o modificaciones importantes para la Semana Santa de Granada, ¿tiene ganas de abrir el debate sobre la reordenación de días?
R.- Creo que desde una Federación, si tiene sentido de la responsabilidad y si tiene algún sentido el trabajo de ella, es precisamente abordar todos esos temas. Lo que me gustaría es que se hiciera desde la tranquilidad, desde el respeto, desde abandonar las posturas personales únicamente para ponerlas a algo que nos trasciende a todos. ¿A quién pertenece la Semana Santa de Granada? Podemos decir que a las hermandades. Esta federación está compuesta por las hermandades, pero la Semana Santa de Granada ya no solo pertenece solo a los cofrades. Sí, los que trabajan son los cofrades, los que ponen su tiempo son los cofrades, los que ponen su dinero son los cofrades.
Pero la Semana Santa nos está demandando más cosas y la Semana Santa llega un momento, no es que se escape de las manos, es que trasciende más allá. Cuando yo me pongo en la calle hay que tener permisos municipales y por tanto medidas de seguridad. Todo trasciende mucho más allá y tenemos que tener una visión mucho más amplia. Lo que pido a los cofrades es que no seamos rehenes de lo más cercano, que tengamos una amplia mira para ver más allá.
En ese sentido, había que hacer un Encuentro Nacional, había que hacer una Carrera Oficial nueva, había que cambiar unos estatutos y hay que trabajar en ello y hay que abordar todos estos temas. Se ha hecho siempre y no se descubre nada nuevo. Siempre ha habido cambios de días y no ha pasado nada. Es un tema que se puede abordar. A lo mejor hay hermandades que puesto encima de la mesa les parece interesante. Eso no es valentía, es simplemente tener sentido de la responsabilidad.
P.- ¿Tiene usted pensada una estructura de cómo debería hacerse?
R.- Probablemente cada cofrade tenga una forma y una visión personal, pero el debate está en la calle, por tanto, ¿qué miedo hay de abrirlo? Hay que plantearlo y las hermandades estar abiertas a eso. Uno tiene su idea y sentarse para abordar el tema general y plantearse primero si se está convencido de verdad que este es un paso que tenemos que dar, porque hace falta que los días se configuren de otra manera por el bien de nuestra Semana Santa e incluso por el bien de algunas hermandades.
Esto es algo que hay que madurar, procesar, dialogar mucho y debatir mucho. Creo que a eso no le tenemos que tener miedo, pero que hay que estar abierto a todas las posibilidades sin barbaridades, obviamente. Creo que a eso no le tenemos que tener miedo sino pensar para también madurar.
Esto es como el cartel, cada uno tiene su idea de cartel, es normal. Y si hoy presentas un paso nuevo, unos te dirán una cosa y otros otra. Forma parte de esto.
P.- ¿Hay opción de que llegue la hermandad federada número 33 pronto?
R.- A nosotros nos gustaría, porque también llevamos algo así como más de 40 años sin nuevas hermandades. Es verdad que para la llegada de una nueva lo que se tienen es que dar las condiciones. Está claro que a la Semana Santa de Granada, lo que tiene que llegar tiene que hacerlo con un rodaje. Que nadie se sienta ofendido ni por aludido, pero para federarse hoy día hay que tener reconocimiento canónico, pero hay que tener un proceso serio, una estructura detrás seria, sólida y un ejercicio de lo que es una hermandad de Semana Santa propia en su historial más reciente durante un tiempo determinado.
Creo que hacen falta hermandades, pero que se tienen que cumplir unos criterios rigurosos, primero en cuanto al reconocimiento canónico y después para hacer fe.
P.- Ha tenido que llegar un arzobispo de fuera para recordarle a la Semana Santa de Granada que no necesita fijarse ni copiar a otras, ¿esto cómo le ha sentado a la Federación?
R..- A la Federación muy bien (sonríe)
P.- ¿Y a las cofradías?
R.- Ah, pues no lo sé. Cada una tiene que verlo. No ha dicho tampoco nada nuevo que no se viniera diciendo entre nosotros también.
P.- Pero lo ha dicho el arzobispo.
R.- Claro, efectivamente. Que tenga que venir alguien también para decirlo es importante. Cualquier aspecto que no haga pensar y reflexionar es bueno. Le pongo un ejemplo con la Revista Gólgota. Cómo es posible que la publicación del Consejo de Sevilla tenga más suscriptores que Gólgota, cualquiera puede coger y comparar, y que nadie se ofenda. Vemos la calidad que se aporta a nivel de imagen y de lo que es los trabajos que la gente presenta en ellos.
Nos pasa que miramos muchas veces a otros sitios. No digo que no haya que mirar, pero hay cosas de esos sitios que nunca podremos hacer aquí. No se trata de ser egocéntricos, sino de estar abiertos completamente sin necesidad de copiar otras cosas. Hemos atravesado momentos en los que se ha hecho.
Creo que nuestra Semana Santa y nuestras hermandades están alcanzando ya un equilibrio importante, aquel "sevillanismo" que decía don José María Gil Tamayo a veces prevalecía por encima de todo. Se ha mirado muchos otros sitios y otras sí han mantenido una personalidad propia.
Se está alcanzando un equilibrio que hace que cada vez se mire menos a copiar de fuera y dentro se está alcanzando ese nivel. Pero hace falta que también nos lo creamos nosotros. Yo, por eso, cuando intervengo no me olvido decir que nos tenemos que sentir orgullosos de nuestras Semana Santa, pero no en plan chovinista de que somos los mejores, sino con mucha humildad y con mucho orgullo bien entendido.
Por ejemplo, qué vamos a hablar de nuestras calles y nuestros rincones, nuestras plazas y nuestros recorridos, sino de nuestras imágenes que tenemos, con el barroco granadino por ejemplo, que lo hemos exportado. Hoy día, también diseñadores. O hasta las bandas de música. Hace no mucho 'matábamos' por traer una banda de fuera. Me siento orgulloso de ello. nuestras imágenes del barroco granadino donde, pero si las hemos exportado. Y hoy día, diseñadores, moldeadores, es que, ¿qué tenemos? Hasta las bandas de música. Es que aquí hace poco matábamos a lo mejor por traer una banda del entorno y hoy tenemos unas bandas que yo, de verdad, me siento orgulloso. Tenemos motivos para ser nosotros mismos.
P.- ¿Piensa usted repetir como candidato a presidente?
R.- La pregunta del millón (sonríe). Ahora estoy inmerso en la Semana Santa de Granada y en su organización, luego la exposición de Kerygma que se inaugure en mayo, cuando esto haya terminado haré mi propia reflexión y veré qué decisión tomo. Para mi estos cuatro años han sido preciosos y aunque pueda parecer que no, estoy contento por haber estado al frente de una federación que representa la Semana Santa de Granada, casi nada. Para mi es suficiente. Siempre estaré dispuesto a estar para la Semana Santa de Granada y servirla desde donde sea. Estaré donde quieran los cofrades granadinos.
P.- ¿Le animan a seguir?
R.- Sí, mucha gente me pregunta. También hermanos mayores. Pero ahora hay que estar pensando en la Semana Santa de Granada. Cuando llegue el momento lo pensaré.












