La venta del Granada CF, un anhelo de la afición con pros y contras para el comprador
El juicio por el caso Líbero es la punta del iceberg de los puntos menos favorables, mientras que el apoyo de la masa social al cambio de manos, el más positivo

El 13 de junio de 2016 se materializó la venta del Granada CF de Gino Pozzo a la empresa china DDMC. Se ponía punto y final a una etapa de siete años del mandatario italiano al frente del club para dar paso a la propiedad asiática, que ya ha superado los nueve años con un anhelo presente por parte de la afición desde hace unas temporadas: que vendan sus acciones y la entidad cambie de manos.
Pozzo ha pedido recuperar las acciones
Más allá de las posibles operaciones que se puedan mover en torno al Granada CF para su posible venta, el exmandatario italiano del club, Gino Pozzo, ha pedido a la administración judicial de Luxemburgo que se ejecute la recuperación de las acciones que él mismo vendió a la propiedad asiática.
Esta petición, que aún no se ha hecho efectiva, haría que Pozzo recuperase el control de la entidad rojiblanca nueve años después de venderlas por unos 37 millones de euros, cantidad que no ha percibido en su totalidad y que han derivado en la deuda que la propiedad china tiene actualmente con él.
Sin embargo, este deseo, vinculado al objetivo de que las cosas se hagan de otra manera, no es fácil de llevar a cabo. La situación estructural y empresarial del club y, sobre todo, de la sociedad asiática, no atraviesa por su mejor momento, hasta el punto de que un juez de Luxemburgo determinó la administración judicial de una de sus empresas. Esto supedita cualquier operación de venta a su visto bueno.
Han sido varios los rumores y opciones de adquisición del Granada CF en los últimos años, sin embargo ninguno de ellos llegó a buen puerto, aunque sí condicionó la actividad de la entidad rojiblanca en pleno mercado veraniego de fichajes.
Sucedió en la temporada 23/24, cuando entonces se habló del interés del empresario argentino Andrés Fassi para hacerse con la mayoría del accionariado que regula los designios del club rojiblanco, sin embargo aquella operación, estando el Granada CF en Primera División, como su equipo femenino y el segundo equipo en Primera Federación; nunca se llegó a materializar.
A comienzos del verano pasado, ya en la campaña 24/25 y con el primer equipo en Segunda División, el interés por hacerse con el control de la entidad del Zaidín fue de Ignacio Salcedo y un grupo de empresarios granadinos. Sin embargo, esta opción se fue diluyendo en el tiempo y tampoco se llegó a ejecutar, manteniéndose el club en manos asiáticas como hasta hoy.
Hace una semana, sin ir más lejos, el el director general corporativo de LaLiga, Javier Gómez, admitió que existe un interés "permanente" en comprar el Granada CF, aunque no especificó si en este momento hay algún inversor que tenga más adelantada la operación que otros.
Puntos en contra de comprar el Granada CF
Desde el hipotético punto de vista de un futuro comprador del Granada CF, existen algunos puntos en contra de hacerse con la entidad actualmente, entre los que el caso Libero es solo la punta del iceberg.
El Granada CF está acusado en esta causa por su responsabilidad civil subsidiaria, si bien aún no hay fecha para la celebración del juicio en el que la Fiscalía pidió al club unos 9,5 millones de euros de fianza, que desde la entidad han asegurado que no ha sido depositada siguiendo instrucciones de los servicios jurídicos. La resolución de esta causa es esencial en la operación de futura venta.
Cualquier operación que se haga, además, debe contar con el beneplácito de la Liga de Fútbol Profesional y el Consejo Superior de Deportes, que son los garantes de que la operación se haga en base a la normativa española, por lo que un futuro comprador ha de tener en cuenta esos preceptos a la hora de hacerse con el accionariado del club.
En este contexto, es también importante tener en cuenta la situación económica que atraviesa el club, en cuanto al límite coste plantilla, el más bajo de Segunda que apenas supera los cuatro millones de euros; y con ello la confección de una plantilla que actualmente no se puede desmontar así como así. Pacheta, además, tiene contrato en vigor para esta y otra temporada más, por lo que un cese en caso de querer cambiar el rumbo deportivo del equipo también supondrá un coste para las arcas.
Aunque desde el propio club presumen de transparencia, lo cierto es que hay aspectos que no están del todo claros, como qué pasa con los continuos retrasos de las obras de la Ciudad Deportiva. Han sido numerosas las justificaciones que desde la entidad se han ido dando desde que empezaron a no cumplirse los plazos, el último por unos inconvenientes con la evacuación de las aguas. Acometer estos trabajos deberá ser otra de las 'piedras' a superar.
Un eventual comprador deberá levantar alfombras y cerciorarse de que la situación real del club, económica e institucionalmente, es la que sus gestores dicen que es y que, por tanto, no hay sobresaltos que llevarse.
Puntos a favor de una venta del Granada CF
No todo son obstáculos o puntos a superar para un futuro comprador de la entidad, pues existen aristas también en positivo que son los que precisamente hacen atractivo al Granada CF como reconoce LaLiga.
El más importante es que un futuro comprador a priori contaría con el respaldo de la masa social de la afición rojiblanca. Son reiteradas las ocasiones desde hace unas temporadas en las que los seguidores han mostrado su desacuerdo con los mandatarios asiáticos, por lo que la llegada de unas nuevas manos, de entrada, con su aprobación, pese a que será el tiempo el que determine si su gestión mejora o, por el contrario, empeora.
Precisamente, el Granada CF cuenta con 16.678 abonados según los datos de la propia entidad, un respaldo más que suficiente para conseguir el apoyo necesario en Los Cármenes y levantar al equipo durante los partidos como local.
El Granada CF es, además, un club asentado en el fútbol profesional desde que regresó hace 16 años tras el ascenso en Alcorcón. El club ha militado diez temporadas en Primera División, ha jugado la Uefa Europa League y ha jugado otras seis campañas en la segunda categoría del fútbol nacional.
La posible venta también llegaría con buenos ojos para las instituciones granadinas, que no obstante ya respaldan y apoyan al club en proyectos como las inversiones que se van a acometer en el estadio o buscar la fórmula para una concesión en la gestión de cuatro años, algo que aún no se ha adjudicado aún.
Sea como fuere, con sus pros y sus contras, la posible venta del Granada CF no debiera desviar la atención del panorama deportivo, en el que el equipo necesita levantar cabeza para evitar caer al pozo de la categoría.















