Las notas del Granada CF ante el Córdoba: un primer tiempo de volver a las andadas mejorado en el segundo
El técnico rojiblanco dio cabida a dos canteranos y recuperó algunas piezas que llevaban varios partidos sin jugar

El Granada CF se fue de vacío de Córdoba después de caer derrotado por la mínima en un encuentro en el que en la primera parte pudo recibir hasta tres goles con una vuelta a las andadas que se recondujo en parte en la segunda, aunque insuficiente para llevarse al menos un punto.
Once inicial
Astralaga (insuficiente): No da garantías, muy inseguro y nervioso. Precipitado por momentos en la salida del balón.
Casadesús (suficiente): Regresó a un once después de varios meses. Aceptable papel, aunque sin contribución en ataque
Flores (suficiente): Debutante en el centro de la defensa, donde tuvo algunos momentos de apuro, aunque en otros tomó decisiones acertadas.
Williams (suficiente): Asumible rol como líder de la defensa. Lejos de una solidez necesaria.
Diallo (suficiente): Mantuvo la línea aceptable, sobre todo en el segundo tiempo. Dio un buen balón a Óscar para su mejor ocasión.
Alcaraz (bien): De lo más regular del equipo, sin complicaciones y tratando de dar solvencia.
Alemañ (suficiente): Más proactivo en el segundo tiempo para generar ocasiones.
Trigueros (suficiente): Papel regular y con poco que destacar sobre el verde.
Pablo Sáenz (suficiente): Después de estar casi desaparecido en la primera, dispuso de alguna llegada en la segunda.
Arnáiz (suficiente): Tuvo un disparo en la segunda parte en la que lo intentó desde lejos. Fue lo único a destacar en una mejor segunda que primera, como el resto.
Izan (insuficiente): Apenas se le pudieron ver acciones en el tiempo que estuvo en el campo por la falta de ambición del equipo.
Suplentes
Petit (insuficiente): Escasa relevancia en el verde.
Lemos (s.c.): Se lesionó a los diez minutos de estar en el campo.
Izan (suficiente): Entró con ganas, pero le faltó algo más de atrevimiento.
Sola (insuficiente): Nada que rascar.
Óscar (bien): Entró para sustituir al lesionado Lemos y lo hizo con garra y ganas de convencer. De sus botas surgió la mejor ocasión.







