Literatura y tradición se dan la mano en el cierre de la Feria del Libro de Granada
La programación será más reducida pero centrada en el público familiar, la poesía y la reflexión, y con la finalización de algunos de sus ciclos más destacados

La Feria del Libro de Granada encara su última jornada este domingo en un contexto festivo muy especial para la ciudad, coincidiendo con el Día de la Cruz. La programación cultural se adapta a este ambiente, reduciendo su intensidad habitual para dejar espacio a la celebración en las calles y la venta en las casetas, pero manteniendo una oferta variada que permite despedir la feria con propuestas para todos los públicos.
La mañana estará especialmente dedicada a las familias en el Pabellón Andalucía, donde la denominada 'PequeFeria' continúa ofreciendo actividades participativas y educativas. Entre ellas destaca Alhambra Matemática, una propuesta que combina divulgación científica y patrimonio, junto a talleres como 'Pequeños misterios para grandes detectives', que invita a los más jóvenes a resolver enigmas ambientados en Granada.
También se desarrollarán actividades centradas en valores como la inclusión y la convivencia, como 'María y Akram revolucionan el cole', así como iniciativas vinculadas a la movilidad sostenible con 'Paco, el niño que pedalea y anda al cole', ha destacado la Feria del Libro de Granada a través de una nota.
El público infantil podrá disfrutar igualmente de propuestas narrativas como 'Operación Beluga o cómo 3.000 ballenas bailaron al son de la música', que combina historia real y creatividad, consolidando este espacio como uno de los grandes atractivos de la jornada. Estas actividades refuerzan el carácter pedagógico y accesible de la feria, especialmente en su día de cierre.
La Oficina de las Artes del Libro mantendrá durante la jornada sus talleres de iniciación al grabado y exhibiciones de estampación de obra gráfica, ofreciendo una última oportunidad para acercarse a los procesos artesanales vinculados al libro y la edición.
Por su parte, la Sala Zaida continúa con una programación literaria que combina poesía, narrativa y ensayo. Durante la mañana se presentarán obras como 'Barro', de Concha González Badía, y 'La decisión del César', de Blas Malo, además del poemario 'Noche entreabierta', de Manuel Valero. Ya por la tarde, este espacio acogerá el cierre del ciclo de Lecturas Violetas con la presentación de 'Café salado', de Dores Grego, una obra que aborda la violencia de género desde una perspectiva narrativa y comprometida, rindiendo homenaje a víctimas como Ana Orantes.
El enfoque feminista y de análisis cultural continuará con la conversación en torno a la 'rebeldía femenina en el universo lorquiano', que reflexionará sobre los personajes femeninos en la obra de Federico García Lorca, subrayando su vigencia y profundidad simbólica. La jornada (y la Feria) en la Sala Zaida concluirá con la presentación del segundo volumen de la revista cultural Fuga, vinculada a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, poniendo el acento en la creación joven y el pensamiento contemporáneo.
En el Pabellón Andalucía, la programación de la tarde se centrará en dos presentaciones que aportan miradas complementarias sobre la experiencia humana y el patrimonio. 'Vivenciario. Tengo que contarte algo' ofrecerá un mosaico de voces en torno a los trastornos de la conducta alimentaria, mientras que 'Alhambra: belleza abstracta' profundizará en los patrones geométricos y simbólicos del monumento, conectando arte, ciencia y espiritualidad.
Firmas de autores
La jornada se completa con firmas de autores y rutas literarias por la ciudad, que permiten seguir explorando la relación entre Granada y la literatura incluso en el día de clausura.
De este modo, la Feria del Libro se despide hasta su próxima edición manteniendo su esencia: un espacio abierto, diverso y comprometido con la cultura en todas sus formas. La coincidencia con el Día de la Cruz convierte este cierre en una celebración compartida entre literatura y tradición popular, reafirmando el papel de Granada como ciudad de cultura viva.






