viernes 3 febrero
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Los 'tesoros' del Palacio de Müller, abiertos a granadinos y visitantes

Con motivo de la celebración del centenario de su construcción, al Subdelegación de Gobierno ofrece la oportunidad de acercarse este sábado, así como el 26 de noviembre y 3 de diciembre

La Subdelegación del Gobierno en Granada ha organizado varias jornadas de puertas abiertas para que los ciudadanos puedan visitar el interior de su sede, el Palacio Müller, con motivo de la celebración del centenario de la construcción de este histórico edificio ubicado en la Gran Vía de Colón de la capital granadina.

Las jornadas de puertas abiertas se desarrollarán, además de este sábado, el 26 de noviembre y 3 de diciembre en horario de 10.00 a 14.00 horas, según ha informado la Subdelegación en una nota de prensa.

El Palacio Müller fue concebido por el arquitecto Ángel Casas en 1915 como vivienda particular siendo un encargo de la familia López de la Cámara que finalmente fue adquirida por los Müller. José Cruz Nicomedes Müller Huici fue el primer miembro de la familia Müller, procedente de Alemania, en casarse en Granada.

Lo hizo con Mathé Montenegro y el matrimonio tuvo seis hijos, para lo que adquirieron el edificio diseñado por Ángel Casas. El palacio nace, por tanto, como vivienda unifamiliar, con jardín de trazado geométrico a la entrada, donde se levanta un pabellón exento, rodeado por una verja en forja de fundición sobre zócalo de piedra.

Su diseño sigue un estilo nacional, el neoplateresco, en el que en este caso se adopta la tradición palacial del plateresco español. El edificio es más concretamente de estilo ecléctico y aúna diversos estilos que, en su conjunto, hacen del palacete una obra arquitectónica de gran riqueza y belleza.

A finales del año 1941, el que fuera gobernador hasta el mes de octubre y alcalde antes y después de ser titular del Gobierno Civil, Gallego Burín, anuncia que el Palacio de los Müller pasará a ser la sede del Gobierno en la provincia. Se tiene constancia de que el edificio y su huerto-jardín pasan a ser propiedad del Estado tras una transacción de 1.350.000 pesetas.

Lujosos decorados

Desde este momento, se suceden 21 gobernadores y cuatro subdelegados, con titulares que ocuparon el cargo por periodos de más de diez años, como José María Servando Fernández Victorio y Camps, desde junio del 47 a abril del 56, a otros que apenas estuvieron tres meses. En 1997, con la Lofage, la figura de gobernador civil, creada en el siglo XIX desaparece y se configura la de los subdelegados del Gobierno.

El edificio consta de sótano, planta baja, dos pisos superiores y torres en las esquinas destacando la disposición asimétrica del conjunto, la gran cantidad de decoración tanto en barandas como en cornisas y la torre que da a una de las calles adyacentes, que toma protagonismo en la imagen del edificio.

El jardín es de trazado geométrico y conserva un pabellón aislado donde consta la fecha de construcción. Por una escalinata curva se llega a un porche también curvo y cubierto por una terraza visitable, y que sirve como antesala del edificio.

Esta escalinata está dispuesta no en la fachada frontal de Gran Vía, sino en la lateral, mirando al jardín que, en realidad, es el alzado principal del edificio y se halla enmarcado por dos torres de tres alturas.

Bajo la terraza, una arcada de forma abalconada dispuesta en la parte derecha de la fachada de Gran Vía, junto a una torre de cuatro alturas, en la que puede observarse todo un programa de motivos platerescos, como medallones con cabezas humanas, grutescos y decoración de candelieri.

Otros motivos utilizados y que son característicos de este estilo son las balaustradas de los balcones, los grutescos y mascarones de las torres de la fachada principal interior y la crestería con pináculos que rematan los alzados del edificio.

En el interior, un gran hall cuadrado, lo que en un principio era la biblioteca del palacio hoy hace de vestíbulo, con azulejos y suelo de mosaico hidráulico que crea una alfombra formas vegetales que da paso a lo que fue un patio típico andaluz. Este patio, con una fuente en su centro ya inexistente, alargado y de considerable altura da acceso en su recorrido a las diferentes salas y habitaciones.

La finca enriquece su interior con salones lujosamente decorados, una estancia árabe en esquina de gran valor, la conocida como Sala de Fumadores, y elementos como azulejos, artesonados de calidad y labores de carpintería. La torre de cuatro alturas se presenta adelantada respecto al plano de fachada del resto de la edificación y sigue la alineación oficial de la calle.

El notable edificio tiene además la singularidad de ser, junto con el del Banco de España, el único de la Gran Vía cuya fachada se retranquea de la calle, rodeándose de un jardín interior resguardado por una verja realizada por la Fundición Castaños.

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