lunes 16 mayo
ATHLETIC - GRANADA CF | LA CRÓNICA  |   | Nacho Santana

Pírrico punto en 'la Catedral'

El Granada CF suma un punto frente al Athletic en un partido que abandonaron por lesión Germán, Machís y Rochina

Machís bate a Unai Simón en el tanto del empate a uno. Foto: Granada CF

Define la RAE el concepto de pírrico como aquella victoria en la que se consigue muy poca ventaja sobre el derrotado, un triunfo que ocasiona tanto daño al ganador que casi equivale a una derrota. No hubo vencedores en San Mamés, aunque sí que hubo un Granada CF que lo mereció y que salió gravemente herido de su visita a los leones.

Comenzaron perdiendo pronto los visitantes tras una mala salida de balón por parte de Montoro. Propició dos chispazos Machís para poner a los suyos por delante antes del descanso en un partido que invitaba a un guion mucho más afortunado de lo que finalmente fue.

A lo largo de los más de cien minutos que duró el encuentro, Germán, Machís y Rochina tuvieron que abandonar el campo lesionados, uniéndose ya a una amplia lista de jugadores lesionados. El tanto del 2-2 final, una serie de desdichas sin fin, terminó de mermar a los rojiblancos, que dieron la cara pese a la adversidad.

Ambos conjuntos firmaron una primera mitad atípica, con poco fútbol y muchos goles para dos equipos en un mal momento. Casi ni se había asentado sobre el campo el Granada CF cuando, a los nueve minutos, se veía ya por debajo.

Propició la ocasión una mala entrega de Montoro en la salida de balón, que jugó sin tensión sobre Quini, permitiendo a Muniain robar el esférico. El jugador del Athletic solo tuvo que ponerla al corazón del área para que su compañero Raúl García la empujase a placer.

No terminó de reaccionar el conjunto visitante tras el gol local. Con miedo a fallar y empecinado en sacar el balón jugado, el Granada CF no encontró la forma de zafarse de la presión de los bilbaínos, que rondaron la portería de Maximiano de forma habitual.

Sin embargo, un chispazo de Machís igualó las tornas pese al zarpazo del león. Recibió Jorge Molina en punta y abrió a la izquierda, donde el venezolano encaró a Lekue y encontró metros para correr y pisar área. Ya en la zona de pena máxima, el '11' cruzó a la perfección ante la salida de un Unai Simón que pudo hacer más.

Con las tablas en el marcador gozó Jorge Molina de la ocasión de poner a los suyos por delante tras una buena triangulación con Gonalons y Suárez. Salió excesivamente cruzado el disparo del ariete, que no tardaría en resarcirse.

Solo cinco minutos después, ya pasada la media hora, Machís condujo un contragolpe que finalizó con la peor decisión posible. Sin embargo, el rechace de la defensa tocó en Dani García antes de caer en los pies de Molina, que definió a la perfección a la media vuelta para poner el 1-2 que cerraría la primera mitad.

Machís y Rochina se rompen

La segunda mitad comenzó como la primera, con asedio local y los visitantes relegados a un papel defensivo para aguantar el arreón inicial y buscar un contragolpe. Precisamente en la primera de esas carreras con la que soñaban los rojiblancos se rompió Machís, que tuvo que dejar su sitio a Carlos Neva.

Con el juego reanudado se la jugó desde lejos Raúl García, que vio adelantado a Maximiano. La volea se alzó para superar a la zaga y cayó en picado antes de estrellarse contra el travesaño del guardameta portugués, ya resignado a encajar el tanto.

Cuando más cómodo se encontraba el Granada CF, con espacios y buscando el contragolpe, llegó la tercera mala noticia de la jornada. Tras las lesiones de Germán y Machís, Rochina se hizo daño en el tobillo y tuvo que abandonar el campo, forzando la tercera ventana de cambios.

Condenaron las lesiones a los rojiblancos horizontales a aguantar el resultado, con Gonalons ejerciendo como tercer hombre en el eje de la zaga. Sin embargo, la fortuna volvió a abandonarles a solo 15 minutos del final.

Encontró el Athletic a Iñaki Williams a la carrera, que superó a Maximiano en la salida. Comenzó entonces una serie de catastróficas desdichas, un efecto mariposa que desencadenó en el empate local. Primero se resbaló Torrente, que llegaba a tiempo de despejar; después salvó en línea de gol Abram, pero el esférico volvió a tocar en el central de la cantera antes de estrellarse en el poste. Apareció Muniain para tocar y lo hizo también Maximiano antes de que el balón sobrepasase la línea de gol.

Tuvo que salvar en los últimos cinco minutos el resultado el guardameta luso. Regaló el esférico dentro del área Eteki, que amagó sin tener el balón siquiera, permitiendo a Muniain gozar de una última ocasión local que resolvió bien el portugués.

Ya al borde del final del encuentro apareció como una bala Luis Suárez para robar el esférico en la salida de balón, una acción que paró Íñigo Martínez con una falta al borde del área que le costó la roja directa. La puso en juego Escudero, que la estrelló en la barrera antes de que se produjesen varios rechaces que acabaron con un remate fallido de Abram.

No hubo tiempo de más en un partido en el que todo fueron pulgas al perro flaco rojiblanco. Con una plantilla ya mermada por las lesiones, los granadinistas salieron de 'la Catedral' con tres jugadores más en la enfermería y con dos puntos menos de los debidos tras la más desafortunada de las jugadas.

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