viernes 27 mayo
Semana Santa de Granada  |   | Luis F. Ruiz | Fotos: Álex Cámara - José Castro

Precisión en el reencuentro

El Jueves Santo de Granada abarrota las calles de Granada para admirar a las vírgenes del Albaicín, ilusionarse con Redención y Salud y sobrecogerse con El Silencio

El Jueves Santo de Granada abarrotó las calles como antes de la pandemia. Lo que el maldito bicho robó a la ciudadanía en los dos últimos años fue recuperado en cada rincón para el quinto día de la Semana Santa de Granada.

La pasión se vivió de principio a fin, en un día en el que Redención y Salud puso la nota discordante y necesaria de una jornada en la que el Albaicín reivindicó su sitio en la pasión granadina, desde un lugar casi diseñado para soñar y dejarse llevar a cada chicotá de las cuatro hermandades que protagonizaron este día desde el barrio que es Patrimonio de la Humanidad.

Pero antes de que fuera este enclave el que mandara sobre el resto de la ciudad, casi como si la gobernara, fue el Zaidín el que quiso ilusionar a propios y extraños en el discurrir de una cofradía que se gana a pulso todo lo que se ve en la calle en el Jueves Santo granadino.

Porque la hermandad continúa ganando adeptos y además avanzando hacia un camino bien entendido lleno de entusiasmo y sobre todo de Salud, tan reclamada en estos tiempos de Covid del que por momentos se olvida qué fue y si será algo más. [Las fotos y el vídeo de Redención y Salud]

Unos segundos detenido

Si hay un sitio donde el mundo se detiene durante unos instantes ese es el Albaicín y su Jueves Santo. La primera hermandad que lo corrobora es la de La Concha, que ofrece una estampa única e inigualable con la Alhambra como testigo de excepción en un día en que el atrio de la Concepción quedó mucho más espaciado para la Cofradía y su cortejo.

La Hermandad lució con acierto el nuevo hábito de sus nazarenos con la incorporación del escudo corporativo bordado en plata en el capillo. Y así, José Almagro y Enrique Cano condujeron al Manuel y a la Concha a la calle de forma magistral, con una nueva simbiosis con la Banda de San Sebastián de Padul de Víctor Ferrer y elevar a lo insaciable el deseo de reencontrarse en la calle. [Las fotos y el vídeo de La Concha]

Exquisitez desde San Miguel

El Albaicín obra varios milagros en la tarde noche de cada Jueves Santo de Granada. Uno de ellos quizás tenga que ver con cómo sus calles se hacen más anchas para que quepan miles de personas para presenciar a las hermandades o, incluso, un paso parezca que no cabe por un punto y entre sobrando espacio.

Es lo que consigue por ejemplo La Aurora, que de forma exquisita volvió a sortear los Grifos de San José en la ida y el regreso, en un enclave al que hay que ir una vez en la vida cuando la cofradía baja o sube por San José. El acierto se palpa de principio a fin en la cofradía, que ofreció un amplio cortejo en la calle por el que pareciera que, aunque sí ha pasado, no ha habido pandemia que lo reduzca. [Las fotos y el vídeo de la Aurora]

Renacer desde San Cristóbal

Después del mal trago que le quedó a la Hermandad de la Estrella hace ya cuatro años -como a otras tres del día-, llegó el día en el que se consagró el renacer de la cofradía para levantarse con más fuerza tras aquello y lo que vino con posterioridad.

La Cofradía tiene su capítulo especial de reencontrarse con Granada cuando llega a Plaza Nueva, el punto donde los costaleros de Andrés Palacios García lo dieron todo con la Banda de Los Dolores. Previamente, la Pasión estuvo no solo encima del paso, sino por debajo a las órdenes de Gerardo Manuel Martínez y la Agrupación Musical de la Estrella, que vivió con gran sabor el volver con su hermandad. [Las fotos y el vídeo de la Estrella]

Granada lo esperó

Ni la luna quiso perderse la salida del Cristo de la Misericordia en su singular cruz de taracea. La hermandad del Silencio dejó ese momento para sobrecogerse cada Jueves Santo, entre la oscuridad y el tambor ronco que rompe con el silencio.

La cofradía volvió a ser ese punto de encuentro entre el Jueves y el Viernes Santo, en otro nutrido grupo de nazarenos e incluso monaguillos que también auguran un futuro prometedor. Solo falta que se sepa entender el significado del silencio y su carácter sin luz, algo que no siempre fue posible por algunos comercios a lo largo del recorrido. [Las fotos y el vídeo del Silencio]

Granada culminó un Jueves Santo para enmarcar, soñado una y mil veces y deseado de principio a fin. La multitud dio constancia de ello, tanto de granadinos como de miles de visitantes que han vuelto a escoger la forma de entender la Semana Santa de Granada para pasar estos días.

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