Tres días de luto en Albolote por la muerte repentina de su párroco
El alcalde destaca que se trataba de una persona "muy querida" y siempre se mostró "dispuesto a escuchar, a tender la mano y a ayudar a quien lo necesitaba"

El Ayuntamiento de Albolote ha decretado tres días de luto oficial en señal de duelo y respeto a su párroco, Manuel Molina Calvente, quien ha fallecido de forma repentina.
En la ordenación desde 1990
Manuel Molina tenía 64 años y ha fallecido cuando se encontraba fuera de España en un viaje. Nacido en Padul en 1961 recibió la ordenación sacerdotal en Granada en 1990, iniciando desde entonces una labor pastoral marcada por la cercanía a sus comunidades y una generosa dedicación al servicio de los fieles.
Sus primeros destinos estuvieron vinculados a varias parroquias de la Alpujarra granadina. Fue párroco de San Juan Bautista de Bérchules y administrador parroquial de San Bartolomé de Nieles, San Sebastián de Juviles y Santa María de Alcútar. Posteriormente fue párroco de Santa María la Mayor de Guadahortuna y administrador parroquial de San José de Torre Cardela.
Una de las etapas más significativas de su vida sacerdotal estuvo ligada a la ciudad de Loja. Allí fue párroco de Santa Catalina desde 2002 hasta 2021 y, durante varios años, administrador parroquial de la parroquia de la Encarnación. Su labor pastoral dejó una profunda huella en la comunidad, donde desarrolló gran parte de su ministerio.
Además de sus responsabilidades parroquiales, desempeñó diversos servicios diocesanos. Fue arcipreste del Arciprestazgo de Loja, miembro del Consejo Presbiteral en distintas etapas y, desde febrero de 2024, formaba parte de la Comisión Permanente del Consejo Presbiteral. Asimismo, desde septiembre de 2021 ejercía como párroco 'in solidum' moderador de la Parroquia de la Encarnación de Albolote.
El alcalde de Abolote, Salustiano Ureña, ha señalado que el de este jueves es un día "muy triste" para el municipio por la pérdida del que era su párroco desde septiembre de 2021, momento en que empezó a ganarse el cariño de los vecinos y feligreses en el municipio.
"Supo ganarse el cariño y el respeto de todo un pueblo", ha señalado el regidor municipal, quien ha subrayado de su figura su "cercanía, bondad y forma de entender la vida", logrando así unir la comunidad parroquial y fortalecer los lazos entre muchas personas.
Manuel Molina era, según Ureña, de esas personas que "transmitían paz con su sola presencia" y siempre se mostró "dispuesto a escuchar, a tender la mano y a ayudar a quien lo necesitaba".
Del mismo modo, el Ayuntamiento destaca la "suerte" de haber compartido con él "numerosos proyectos e iniciativas", lo que hizo "fácil" trabajar con él gracias a su "espíritu conciliador, su disposición constante a colaborar y su profundo amor por Albolote y sus vecinos".
"Su marcha deja un enorme vacío, pero también un legado de humanidad, generosidad y servicio que permanecerá entre nosotros", destaca el alcalde de Albolote.
En nombre de la corporación municipal ha trasladado su más sentido pésame a la familia, a la comunidad parroquial y a los vecinos que "hoy lloran la pérdida de una persona tan querida".
La Archidiócesis de Granada ha destacado la valiosa huella en las comunidades a las que sirvió.







Buenas tardes,mi más sentido pésame por la súbita perdida del párroco de Albolote.descanse en paz y brille para él la luz eterna.Un abrazo D.Manuel Molina Calvente.