Las Cruces de Granada se saborean con un 'aperitivo' multitudinario y festivo
La ciudad vive una de las fiestas del 3 de mayo más multitudinarias que se recuerden, motivadas por su coincidencia con el fin de semana y el Puente festivo
Sea por caprichos del destino o porque el calendario ha venido así, lo cierto es que Granada está viviendo este año una de las Cruces de Mayo más multitudinarias que se recuerden, con las calles a rebosar sobre todo en el corazón de la ciudad, pero mucho antes incluso de que oficialmente arrancara la fiesta este sábado.
Las cruces comenzaron para muchos y muchas el pasado viernes, aprovechando que en algunos casos ya había altares montados para que el jurado pudiera visitarlas; y en otros, aprovechando el buen tiempo y el ambiente motivado por el 1 de mayo en la ciudad.
Que la jornada festiva nacional sea preámbulo del primero de los dos días para conmemorar las Cruces de Mayo en Granada incentiva que la gente salga a la calle, con ganas de revivir una fiesta que nada tiene que ver con la de los más longevos y que parece haber encontrado un término medio entre un botellón desbordado y una celebración sin poder tomarse ni un triste vaso de agua.

La cita tuvo desde mediodía de este sábado su punto de partida hasta bien entrada la tarde, hasta el punto de que en la cruz del Monasterio de San Jerónimo se prometían churros con chocolate a las ocho, pero de la tarde. El mundo al revés.
Ya se han acostumbrado en calles como Rector López Argüeta, Duquesa o el entorno de los colegios de Escolapios y Sagrado Corazón largas colas para poder entrar al interior de los recintos donde, sobre todo los jóvenes, buscan un momento de diversión.
Pero la fiesta del Día de la Cruz de Granada, su antesala, también da cabida a las familias y al disfrute para todas las edades y en numerosos rincones de la ciudad, que han vivido con multitud la celebración que este domingo pretende un colofón por todo lo alto.










