Una espera de 1.092 días entre lágrimas y rincones inéditos
La tercera jornada da cabida a todo, en el reencuentro con las hermandades de un Martes Santo que habrá que reconfigurar y que dejó estampas que serán inolvidables

Al cielo
Del mismo modo que se critica lo contrario, es de elogiar cómo la Granada cofrade y, sobre todo, la que no lo es, ha entendido a la perfección el carácter de hermandades como el Vía Crucis. Tanto sus levantás como su discurrir se hicieron respetándolo, casi siempre.
Fuera la llamá
De poco sirve prohibir las silletas en calles como Mesones o Carrera del Darro cuando sí se permiten en otros puntos del recorrido, donde son ampliamente utilizadas. Sucede en Ancha de la Virgen. No es posible un vigilante de seguridad en cada rincón, pero habrá que darle una pensada a la medida.
Muchas han sido las cosas que han sucedido desde el 4 de abril e 2023. Tres años no son nada, si se viven con salud, pero en este tiempo también se producen ausencias que estuvieron muy presentes en las cuatro hermandades del Martes Santo de Granada, quienes se desquitaron después del sabor agrio de los dos últimos años.
Las cofradías disfrutaron e hicieron disfrutar en la tercera jornada de la pasión, de nuevo protagonizada por el viento al inicio de la jornada y con bajas temperaturas. Pero qué es un poco de mercurio bajo para un cofrade que por primera vez en 1.092 días de espera para ver su hermandad en la calle.
La jornada tuvo momentos para todo, entre ellos algunos retrasos, teniendo en cuenta que era también una jornada de estreno en este sentido para las hermandades; aunque también hubo momentos inéditos, como el protagonizó el cortejo de la Esperanza con la salida de la Cañilla; o el discurrir por rincones inéditos para algunas de las hermandades.

La Lanzada
Describir lo vivido en Los Dolores desde primera hora del día hasta las primeras horas de la madrugada puede ser harto difícil. Con la emoción a flor de piel, la Hermandad de La Lanzada logró ponerse en la calle por fin, con destacadas ausencias que protagonizaron las primeras levantás y estuvieron presentes en todas y cada una de las que hizo Curro Carrasco.
La pérdida de su padre en julio del año pasado de "el Capataz" de La Caridad, "con ella y por ella siempre"; fue el primero de muchos momentos emotivos a recordar para la puesta en la calle de una cofradía que imprime barrio y buen hacer durante todo el año, tal y como demostraron sus costaleros y costaleras.
Aunque solo es la frontal, visto el primer resultado del palio de la titular mariana, cuando esté concluido su Caridad hará todavía más inmenso el Martes Santo de Granada. Solo cabe esperar que no haya que esperar tanto para el reencuentro.

Vía Crucis
Había muchas ganas de disfrutar del Vía Crucis y sus estampas singulares, pero también adentrarse en los últimos rezos del Señor de la Amargura, que con su característica cruz de taracea imprimió la nota distinta en el semblante de la jornada.
De nuevo San Juan de los Reyes se convirtió en un hervidero de emociones presentes para las trabajaderas comandadas por Dionisio Martínez, siempre de frente y con tacto tanto para el nazareno como para la Virgen de los Reyes.
La titular mariana regresó a las calles tras su reciente proceso de restauración y consolidó otra de las imágenes características de la pasión granadina como es el palio de cajón, que tiene multitud de adeptos en cada rincón de la ciudad.

La Esperanza
Más de una hora de cortejo puso en la calle la Hermandad de la Esperanza, que demostró que ha crecido en estos dos años con más de 1.200 personas en el cortejo y que fue una de las que estrenó recorrido por las calles del Realejo, no sin alguna incidencia que habrá que revisar.
La cofradía estuvo detenida y acumuló casi media hora de retraso para esperar a la Cañilla que salía por Santo Domingo, pero luego fue recomponiéndose, porque la veteranía en estos casos, como en todo, es un grado.
Aún resuenan y se viven los momentos de un regreso que es único cada Martes Santo al caer la noche, con una Plaza de Santa Ana repleta que ansía poder disfrutar cómo será el paso del Señor cuando se culmine el proyecto.

La Cañilla
Si más de mil días pueden parecer muchos para una espera, cuánto son cien años para el discurrir de una cofradía. La Cañilla se puso en la calle con un amplio cortejo, también crecido como el resto respecto a años anteriores.
La hermandad completó un recorrido inédito, ya 'catado' por el Facundillo', pero no en la extensión penitencial de la hermandad, que pudo disfrutar más que nunca de su Martes Santo, cerca de las calles del barrio y por recónditos espacios.
Y para gustos, los habrá a favor y menos a favor del nimbo del Señor de la Humildad, rememorando la imagen de hace 80 años y sustituyendo a las potencias que hasta ahora venía luciendo el titular de la cofradía realejeña, que soñó hasta la eternidad en su regreso.










