Una espina entre la ilusión
Cuatro de las cinco hermandades pudieron completar su estación de penitencia en una jornada deslucida por la lluvia · La nueva Carrera Oficial se estrenó de forma multitudinaria, aunque tiene aspectos por mejorar en varios sentidos
Podrán decir los cofrades de Granada que el Domingo de Ramos de 2025 no fue como tenían soñado, pues solo con que una gota de agua ensombreciera la salida de las cinco hermandades da motivos para que la plenitud no fuera completa en el primer día de la pasión, que dejó nueva Carrera Oficial y multitud en las calles en cada rincón.
La Borriquilla, Santa Cena, Maravillas y Cautivo y Encarnación pudieron efectuar sus respectivas estaciones de penitencia que sin embargo no pudo completar la Hermandad de Jesús Despojado, a la que el aguacero sorprendió en su discurrir por el barrio.

Un hervidero en la calle Elvira
La calle Elvira de Granada se volvió a convertir en un hervidero de cofrades ansiosos por ver la salida de los dos primeros pasos a las calles, algo que sucedió puntualmente a las cuatro de la tarde con la llamada de la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, a las puertas de San Andrés de la mano del hermano mayor de la Cofradía de la Alhambra.
Los abrazos y la emoción dieron paso a uno de los cortejos más ilusionantes de la Semana Santa de Granada con La Borriquilla, en el que los niños vestidos de hebreos son protagonistas de principio a fin. Su recorrido pasará a la historia por ser la primera cofradía en estrenar la nueva Carrera Oficial, en torno a la que la multitud se agolpó en las proximidades de La Basílica.
La hermandad tuvo que acelerar el paso en algunos momentos, sobre todo en mitad de la calle Ganivet, donde pidió venia media hora antes; o después de su salida de Catedral, después de que la lluvia reivindicara su espacio.

Un emblema y seña de identidad
La Carrera del Darro ya ofreció en el primer día de la pasión el discurrir de una hermandad, un emblema y una seña de identidad de la Semana Santa de Granada, que con la imagen de Jesús de la Sentencia y la Virgen de las Maravillas se embriaga de esa 'estampa única' que ofrece la capital granadina.
La cofradía ha ganado en plenitud con la restauración de Jesús de la Sentencia para llegar a las calles, donde ni el sol quiso dejar de alumbrar al menos en la salida de la cuadrilla guiada con acierto por el equipo de Cristian Santaella. Si especial fue la salida, mucho más el regreso con la Alhambra como testigo de excepción.

Paso firme hacia el centenario
Desde Santo Domingo hubo quien no quiso perder detalle ni en la ida ni en el regreso de la Santa Cena, que camina con paso firme hacia su centenario que celebrará el próximo año y lo hizo con un amplio cortejo en las calles de Granada.
Será en octubre cuando inicie la conmemoración hacia un camino que este Domingo de Ramos tuvo momentos para todos los gustos, incluyendo su entrada a la calle Jesús y María donde multitud de personas esperaban a la hermandad para llenarse de barrio.

Un frontal que conquistará
La Plaza de Alonso Cano se ha transformado en la tarde del Domingo de Ramos en ese punto donde multitud de cofrades se llenan de Cautivo y Encarnación, la última hermandad en pasar por Carrera Oficial y que suscitó las lágrimas emotivas de muchos de los presentes.
De entre los aspectos que hay que destacar está el hecho de que se pudo ver la frontal del tallado del canasto del paso que cuando esté terminado conquistará a Granada más de lo que ya lo hace.
La hermandad se vio sorprendida por el aguacero en su discurrir por Recogidas y San Antón, lo que obligó a cubrir con un capote a la imagen del Cautivo, aunque ello no impidió poder hacer la reverencia ni a Jesús del Rescate y a San Agustín, en un reencuentro que ofrece el nuevo recorrido de la hermandad.

Segundo año sin Despojado
La tarde iba redonda con cuatro de las cinco hermandades en las calles, pero cuando dieron las siete la cosa empezó a oscurecerse y con ello empezaron a llegar las dudas de las corporaciones, fundamentalmente de la única que no había efectuado su salida hasta entonces.
El Despojado demoró unos minutos su puesta en la calle, donde se puso desde la calle Músico José Ayala Cantó siguiendo el camino elegido por las otras cuatro. Sin embargo, cuando se estaba impregnando del sentir del barrio, la lluvia apretó por unos minutos y con ello el imponente paso de misterio, con el resto de la hermandad, tuvo que regresar.
Se trata del segundo año que la cofradía se queda sin completar su estación de penitencia. Tendrá que ser en 2026 cuando la espina de la hermandad de Fígares se desquite, en una jornada en la que la ilusión no fue plena al no estar todas en la calle.










