domingo 25 agosto
ASÍ ES MI ALCALDESA | VALDERRUBIO  |   |

"Igual he quitado un almendro del barranco o he barrido, no se me caen los anillos"

Los que la conocen saben que pocas veces la hallarán en el despacho de alcaldesa y más bien en la calle · Francisca Blanco dejará en junio la Alcaldía de Valderrubio, un cargo que trata de dignificar y en el que recuerda que "no todos" son iguales

Francisca Blanco cree que el PSOE en Valderrubio queda en buenas manos para aspirar a la reelección con Antonio García Ramos. Foto: Álex Cámara

Con las sensaciones que va dejando un pasado que ya tiene punto y final, Francisca Blanco afronta sus últimos meses como alcaldesa de Valderrubio. El municipio por el que ha trabajado y luchado en los últimos 19 años, con el que ha conseguido la independencia y situarlo como un referente en el ámbito lorquiano junto a otros espacios en los que el poeta creó dejó su parte de historia. Cree que ha llegado el momento de echarse a un lado, aunque al considerarse "tan activa" no se la tragará la tierra, añade.

Pregunta.- ¿Cuál es el motivo por el que se va?

Respuesta.- Es por una situación personal, pero porque también creo que debe haber una renovación en las personas, llevo muchísimos años. 19 y eso quema mucho. Cuando se trata de la política como yo la siento. Evidentemente te duele el corazón. La política para mí es esencial para cambiar cosas. Todos los políticos no somos iguales. Hay quienes se creen que la política sirve para mejorar la calidad de vida y otros que van por otras cuestiones. Por eso no se puede generalizar. La política es muy buena porque cambia todo si te propones cambiar tu pueblo.

P.- ¿Existe o sirve de algo la política de partido en un pueblo o ahí son las personas?

R.- Yo estoy totalmente segura de que gente que no es de mi partido me ha votado. La política en los pueblos es más la cercanía de la persona, cómo los vecinos vean que su pueblo va avanzando. Eso me ha ocurrido aquí. Cuatro elecciones ganadas, y las últimas con mayoría absoluta, que se perdieron en la mayoría de municipios; es un orgullo. Después de un montón de años.

Una valderrubiense adoptiva que no quería ser del PSOE
Francisca Blanco nació en Láchar y no fue hasta los años 80 cuando recaló en el que ahora es su municipio no solo de adopción sino de devoción, pues después de casi 40 años en él ha luchado y peleado como una valderrubiense cualquiera. La afiliaron al PSOE sin consultarle, algo que no le gustó pero que después asumió que era el sitio donde debía estar en lugar del PCE, formación que conocía perfectamente porque era la que reinaba en casa. Fue en el 2000 cuando decidió dar el salto definitivo a la primera línea política y pugnar con Pinos Puente con algo que consideraba totalmente legítimo: la independencia de Valderrubio. Después de tiras y afloja, de incomprensibles desencuentros con el pueblo matriz, fue en 2013 cuando pudo ver realizado su sueño de que en el BOJA se publicara la segregación definitiva, tras la que se convirtió en la primera alcaldesa del municipio.

P.- ¿Por qué se metió en política?

R.- Yo nací en Láchar y me vine en los años 80 aquí a Valderrubio. Vi qué diferencia había de un pueblo a otro, pues esto era un anejo de Pinos Puente, que tenía cinco anejos. Un alcalde para cinco anejos y tener infraestructuras en cinco anejos que nos consideramos pueblos aunque se llamen así. Todos los vecinos tienen derecho y quieren tener infraestructuras como en el municipio matriz. No le puedes decir a un vecino que a diez kilómetros tiene que irse a jugar al campo de césped. Los vecinos quieren el suyo, las infraestructuras de todos los municipios.

La política la siento porque mi padre, dentro de lo que nos ha enseñado, es que todos tenemos derechos y somos iguales. Eso lo he vivido. Mi padre veía el Mundo Obrero. Yo de pequeño escuchaba la Pirenáica con todo el miedo que ellos tenían. Eso se lleva en la sangre cuando te gusta tanto la política y crees que es para mejorar la vida de tus vecinos.

P.- ¿Siempre PSOE?

R.- Esto es una anécdota. Cuando en el año 1977 me hizo mi marido el carné del PSOE se lo reproché. Yo le dije que me sentía más comunista, como mi padre. Los hijos tendemos a seguir a los padres en ese aspecto y le dije, a mi marido, que no lo iba a querer, que no me había pedido permiso. Cuando me fui metiendo como única mujer en la agrupación en Láchar, en las elecciones y cuando vi el PCE en qué deparó, cómo se pasaban algunos que estaban al PSOE, muchos, entre ellos mi padre que decía que con su voto no jugaba nadie cuando salió Anguita y le hizo la pinza a la Junta. Esos años los viví con el convencimiento de que sería socialista hasta la muerte.

P.- Se generó el Partido Independiente de Valderrubio, ¿nunca pensó que esa era una vía válida para lograr la independencia del municipio?

R.- El PIVAL nació para conseguir la Entidad Local Autónoma, pero al final tuvo otros derroteros y no surgió nada. Trabajaron e hicieron la memoria de la ELA, que luego hubo que reformar, pero no consiguió su objetivo, porque luego entraron otros intereses ahí y ya lo que fue y por lo que el pueblo votó fue por primera vez que se perdió la mayoría socialista en este pueblo. Muchos socialistas lo votaron. Nació pero luego no consiguió los objetivos propuestos.

P.- Respecto a la independencia, ¿qué ha sido lo más difícil: convencer a gran parte de Pinos Puente de que era un objetivo lícito o lograrlo?

R.- La ley estaba ahí, pero era muy difícil, pues había que convencer a ambas partes. La memoria de Valderrubio era una memoria con muchas delegaciones, pues lo tenía prácticamente todo. También había que convencer a los políticos. Al alcalde que había cuando se logró la ELA, Manuel Bejarano, le dije que había dos opciones. Una, con lo que ya había en Pinos Puente y otra con una iniciativa vecinal. Él dijo que con lo que había, pues los anteriores no mandaron la documentación completa a la Junta. Fue lo primero que hice, supervisarlo todo y reunirme en Sevilla con el director de Administración Local y luego vino él a Pinos Puente. A raíz de ahí se comenzó a avanzar en el asunto y darnos las dos opciones que había.

P.- Y se consigue en 2002 la ELA, la segregación en 2013 y en 2014 se constituye la gestora del municipio. Usted ahí echa la mirada atrás, ¿y qué es lo que ve o de qué se acuerda?

R.- El día en que sale en el BOJA la segregación, en diciembre, el día 18. Ahí fue reír, llorar. No sé. Fueron tantas emociones que no sé definir qué es lo que sentí. Parecía que estaba flotando. Casi ni yo me lo podía creer. Había estado trabajando duramente, pues con los anteriores en Pinos Puente (IU) se dejó el tema de la segregación aparcado en un cajón. El compromiso del actual alcalde de Pinos Puente, José Enrique Medina (PSOE), al decir que Valderrubio si él entraba obtendría la segregación. Realmente ya Valderrubio si tienes una ELA donde tienes tus impuestos no le quitaba nada a Pinos Puente. Sus recursos ha sido los que generó por sí mismo.

Decir eso, mandar toda la documentación en tiempo y forma y hacer que lo que habla un político sea real. Eso a mí de verdad vi la diferencia que hay entre los que te dicen que “sí, sí, sí" y guardan las cosas y los que te lo prometen y lo hacen. Ahí es donde digo que no todos somos iguales. Luego hubo una negociación con Pinos Puente, pues compartíamos el cementerio. Y hubo otra porque Pinos Puente nos tenía que pasar más de 300.000 euros con un contencioso. Con el compromiso, la seriedad que tienes que tener cuando estás con la segregación, les aseguró que la gente de Casanueva y Zujaira estarían en este cementerio. Lo tenemos comprado este espacio y otros 11.000 metros ahí no íbamos a poner ningún obstáculo hasta que ellos no quisieran o pudieran. Ellos se sienten integrados como antes.

P.- Usted ha estado al frente de Valderrubio como presidenta de una ELA y como alcaldesa, ¿en qué cambia una situación y otra?

R.- Cambia muchísimo. Como ELA los tributos del estado y el Patrica de la Junta iban a Pinos Puente. Yo no pude conseguir que nos llegaran directamente. Consistía en que si el alcalde quería no pasarte los tributos en dos meses no te los pasaba. No es igual cuando ahora como municipio y gestionamos en Hacienda que los tributos vinieran. Esa seguridad de que todos los meses te ingresan ese dinero que sirve para que el Ayuntamiento siga funcionando.

P.- Valderrubio ha experimentado una transformación en el ámbito organizativo y en infraestructuras, ¿a cuál le tiene más cariño de todas?

R.- Si me habla de cariño tengo muchos. Es una que me niego muchas veces a tomar medidas. Es el Ayuntamiento, abierto a la ciudadanía. La cercanía y que la gente venga y te cuente sus problemas y te demande lo que creen que deben de tener. Luego el Centro de Discapacitados Físicos y Psíquicos, es una política social de un partido de izquierdas. Tienes que prestar ese servicio a personas que lo necesitan y que no tienen calidad de vida en su casa. Para mí eso es esencial.

Y cómo no, la Casa de Bernarda Alba. Me ha costado muchísimo sacarla. Me ha llevado ocho años de negociaciones, para poder comprarla el Consorcio de la Vega Sierra Elvira. No pensaba que la podría inaugurar este mandato. Hay tantas infraestructuras, como la Ciudad Deportiva. Me hace gracia cuando me dicen que la tenemos, pero cuando tienes una piscina, un gimnasio, una de padel, una pista polideportiva, un campo de fútbol con césped… Si me pongo a pensar en todo lo que este pueblo ha avanzado en infraestructuras, como la Escuela Infantil, el Centro de Mayores, el Tanatorio… Le hemos dado la vuelta a todo el pueblo en infraestructuras. La verdad es que no sé con cuál me siento más a gusto. El tema cultural ha sido importantísimo.

P.- Esto también ha permitido reinventarse a un municipio eminentemente agrícola y aprovechar el trozo de historia que tiene Valderrubio.

R.- Es un recurso en el que he trabajado muchísimo. En estos recursos lo que quieres es que venga la gente y el turismo. Dar a conocer Lorca en Valderrubio, abrir al público el espacio en el que se inspiró para su obra universal. Es el segundo espacio museístico de una de sus obras literarias, es un orgullo enorme.

Francisca Blanco, en un momento de la entrevista con ahoraGranada. Foto: Álex Cámara

P.- ¿Se ha notado en los turistas?

R.- Se nota bastante. Se nota muchísimo. Ves cómo una empresa privada compra un tren y hace los viajes por el pueblo, enseña las casas, van al cortijo y los espacios lorquianos de Valderrubio y la gente come en los bares y se toma el café o merienda. Eso es muy importante económicamente para este pueblo.

P.- Volviendo a la política, ¿se queda en buenas manos el PSOE en Valderrubio?

R.- Se queda en muy buenas manos. Antonio García ha estado demostrando que tiene amor a su pueblo. Él no ha cobrado nada, lo único que ha cobrado ha sido el pleno como el resto de concejales y dos juntas de gobierno al mes. Ha demostrado en este tiempo que es un trabajador nato e incansable. Desde las 08.00 horas hasta la hora que encarte. Se queda en muy buenas manos.

P.- Tiene en quien fijarse en lo que a las horas de trabajo. Usted no pisa mucho el despacho de Alcaldía.

R.- A mí me gusta la calle, las obras. La oposición me tacha de que me gustan mucho las obras, pero es que aquí ha habido que hacerlo todo. Se aprende un montón. De otra manera en un pueblo pequeño no se puede hacer. No tienes todo el personal que el pueblo necesita. A mí no se me han caído los anillos. Lo mismo he barrido, como que he quitado un gato de la calle o quitando un almendro del barranco. No importan los horarios. No es lo esencial aquí. Siendo alcaldesa.

P.- ¿Está medio resuelto el tema del Barranco Hondo de Tobares?

R.- Lo está a medias, pero no como nosotros deseamos ni como debe de ser. Lo será cuando se encauce al río. Ahora se ha dado una pequeña solución, pero que no es la definitiva ni mucho menos.

P.- En este mandato, ¿ha sido este el mayor quebradero de cabeza?

R.- Ha sido en lo que más defraudada me he sentido. Cuando he querido algo lo he trabajado y he ido veinte veces a los sitios y lo he conseguido. Esta me voy con esa pena de no haber sido capaz de transmitir la importancia o quizás que no han sido conscientes los demás de la importancia que es encauzar el barranco y quitar el agua. Mucho más porque el AVE cuando se hizo ADIF no tuvo en cuenta que existía un pueblo y acrecentó el problema.

P.- ¿Hay un día en que usted se acuesta o se levanta con el pensamiento de que dice “hasta aquí hemos llegado” o es algo que mastica durante muchos días?

R.- Es un cúmulo de tiempo. Ya creo que debe haber gente nueva. Estoy todavía en paraje de trabajar, pero sí que es cierto que el tema personal como son mis padres y mi familia, que se lo he quitado todo. Ya te pones y piensas y dices que es el momento de que otro coja el testigo y dedicarse un poco más a una misma, pues como lo he dado todo lo he dejado todo aparcado. Creo que después de 19 años ya toca ese tiempo de dedicación a uno mismo.

P.- ¿Se imagina el 9 de junio ya sin la responsabilidad del bastón de mando encima?

R.- No quiero ni pensarlo, porque soy una persona muy activa. No voy a estar en primera línea, pero sí soy secretaria general del PSOE en Valderrubio y trabajaré por el partido, por ese por el que al principio no me sentía identificada porque no me habían pedido permiso. Creo que es el único partido que garantiza derechos e igualdad. Después de muchos años, 140, existe y está ahí sin haber cambiado nombres. Creo que eso te da una referencia para continuar trabajando por él y entonces estaré desde otro ámbito, pendiente de cómo se trabaja en mi pueblo.

P.- ¿Cuál es el consejo más valioso que le puede dar a quien le suceda?

R.- Que si tiene un proyecto, si se ilusiona, lo va a conseguir. Que este pueblo tiene una solvencia económica que ha sabido gestionar, eso y los recursos. Debe continuar en esa línea. No entiendo cómo ha pueblos tan endeudados y tampoco cómo se puede gestionar el presupuesto de los vecinos con ese derroche que algunos hacen. Lo que les diría a algunos es que trabajaran como si fuera el propio presupuesto de una casa. Si surge cualquier problema y hay algún proyecto en el que no tenga capacidad y se tienen que endeudar, que lo hagan pero sabiendo que cuando se termine ya no hay más deudas. Es gestionar el presupuesto del Ayuntamiento como si fuera el propio. Ahí es donde jamás he fallado.

P.- ¿Qué es lo que más va a echar de menos cuando se vaya?

R.- A la gente con la que he trabajado. Han sido esenciales. El Ayuntamiento tiene una gente extraordinaria. Trabajando cada uno en su ámbito son los que colaboran y ayudan a realizar. Lo demás sola no puedes. Eso sí que lo voy a echar mucho de menos. Y a los compañeros a los que he tenido el gusto de estar tantos años.

P.- ¿De todas las placas que tiene en su despacho, cuál es el que conservará con más cariño?

R.- Hay unos mosaicos que me regalaron. Del Quijote, que dicen “ladran Sancho, señal que cabalgamos”. Cuando uno oiga decir muchas cosas es porque estás trabajando. Si te equivocas, retrocedes. Si no te equivocas, adelante. Esto, para mí es lo más importante, trabajar y que hablen de ti.

Publicidad

Comentarios

 
©Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta noticia sin autorización expresa de la dirección de ahoraGranada

Te puede interesar

Publicidad
Publicidad
Diseño Web La Sastrería