miércoles 21 agosto
ASÍ ES MI ALCALDE | DÍLAR  |   |

"No necesitamos grandes transformaciones que puedan perjudicar la belleza de Dílar"

José Ramón Jiménez (PP) destaca que la localidad metropolitana ha puesto en valor el espacio natural que tiene alrededor, alejándose de la masificación de la ciudad · El alcalde dilareño asegura estar "preparado" para otros cuatro años al frente del Ayuntamiento

El alcalde de Dílar, José Ramón Jiménez, sentado justo enfrente del Ayuntamiento. Foto: Álex Cámara

Entre el intenso verde de los campos y el brillo de un sol que se refleja en esos cerezos ya en flor, emerge la silueta de un pueblo que, pese a lo que pueda parecer, se encuentra a unos 20 minutos de la capital. Dílar guarda esa esencia que sólo la naturaleza es capaz de afianzar. Al entrar en él, la calle es sinónimo de vida. El Ayuntamiento, cuanto menos usual, es una casona rehabilitada en cuyo interior la actividad no cesa. Al subir las escaleras, situadas en un patio lleno de plantas, la gente espera su turno antes de tocar a la puerta principal. El encargado de abrirla, José Ramón Jiménez (PP), un alcalde que, a pesar de sus 34 años, lleva ocho años al frente de Dílar. Ese municipio de belleza natural que ha conseguido y sabido sobreponerse al paso de los años, mostrando la mejor de sus caras: “un territorio casi virgen”.

Pregunta.- Alcalde desde 2011, ¿qué ha cambiado en Dílar en este tiempo?

Respuesta.- Cuando nos presentamos a las elecciones, éramos conscientes de que Dílar era y es un pueblo con un atractivo especial, diferente, a pesar de estar tan cerca de la ciudad. Teníamos dos objetivos que pasaban por poner muchos recursos a disposición de la gente y que se consiguieron con poco dinero porque era una época de crisis y los recursos estaban muy limitados. Nosotros prometimos conservar el pueblo tal y como estaba, ya que no necesitamos grandes urbanizaciones ni transformaciones que puedan perjudicar la belleza del pueblo; y por otro lado, mejorar la calidad de vida de quienes ya estábamos en el pueblo. Así, recuperamos una arquitectura tradicional y acorde con el entorno, nada disparatado. Se ha puesto en valor el espacio natural que tenemos alrededor, a través de una red de miradores repartidos por la vega del municipio, se han recuperado veredas y se han hecho siete kilómetros nuevos junto a las acequias. En cuanto al casco urbano, se han recuperado los lavaderos tradicionales de forma ornamental y artística, vamos a embellecer la Plaza de España con una fuente y poniendo el valor ese espacio de toda la vida. Además, para fomentar el turismo se va a poner en marcha una ruta para senderistas.

La población de Dílar es mayor, por lo que hemos puesto todos los recursos posibles en asuntos sociales y, a día de hoy, nosotros prestamos más servicio que la Junta de Andalucía en Ayuda a Domicilio. También el empleo es fundamental, por lo que todo se organiza a través de bolsas puesto que los recursos económicos hay que repartirlos lo mejor posible para que todo el mundo tenga igualdad de oportunidades.

La fuente de la "ilusión"
Con tan sólo 27 años se convirtió en alcalde de Dílar. Ocho años después, José Ramón asegura que su aprendizaje en el cargo es continuo y diario. Este joven arquitecto tiene muy claro que lo primordial al frente del cargo “es mostrarse tal y como eres”. “Aparte de alcalde, soy amigo de mis amigos y de mis vecinos. Todos me ven más como un conocido que como un regidor municipal porque la juventud hace que le des esa confianza a la gente. Además, siempre me han visto participando en actividades de todo tipo en el municipio”, cuenta Jiménez al tiempo que firma unos documentos. En su idea para el Dílar del futuro, conservar su esencia natural y el entorno en el que se encuadra.

P.- Y a nivel personal, ¿cómo ha cambiado usted tras ocho años al frente del Ayuntamiento?

R.- Yo estoy aquí porque le tengo amor a mi pueblo, si no lo tuviera sería mejor no estar. Creo que soy una persona que conoce muy bien esta localidad y a sus gentes, algo que yo considero importante para tener el bastón de mando. Además, ser arquitecto de profesión me ha hecho tener otra visión de este municipio, nunca haré nada que pueda degradar su belleza.

Estos ocho años me han hecho más sensible. Cuando eres de Dílar y conoces a los vecinos y sus problemas, aunque el Ayuntamiento no tenga capacidad para resolverlos, te los llevas a casa. Hay muchas cuestiones personales de ciudadanos que las asumes como propias. Intento ayudar a todo el mundo y si no puedo, explico porqué no se puede.

P.- ¿Fue el episodio del supuesto cobro de otro sueldo que saltó en abril de 2016, la etapa política más complicada en sus años en la Alcaldía?

R.- No sé si la más complicada porque hay veces que te llegan casos muy difíciles de vecinos del pueblo. Personalmente, la recuerdo como una época muy triste porque somos todos del pueblo y si algo se ha hecho mal, se reconoce y se remedia, pero no se puede vilipendiar a una persona cuando no hay una mala intención en hacer las cosas.

P.- ¿Está preparado entonces para otros cuatro años con el bastón de mando?

R.- Pues creo que sí. Hay que afrontarlos y seguir tirando del carro porque en Dílar quedan cosas por hacer y que pueden suponer un revulsivo para la localidad. Tener esa ilusión por poder hacer realidad la visión del pueblo que tú tienes.

P.- ¿Ha sentido el respaldo de su partido para volver a ser el candidato a la Alcaldía el próximo 26M?

R.- Mi partido siempre ha sabido de la gestión que he realizado y, por supuesto, me apoya. Soy una persona que, una vez que estoy aquí, casi que me olvido de las siglas políticas y si le tengo que cantar las cuarenta a quien sea, se las canto aunque sea de los míos. Obviamente, es más fácil cuando hablas con un amigo político para resolver cualquier problema. Por ejemplo, nosotros llevamos, años y años, pidiendo a la Junta de Andalucía que arreglen el consultorio médico de Dílar. Un espacio que tiene casi 40 años, que no tiene agua caliente y cuyas instalaciones están muy deterioradas. El nuevo delegado de la Junta ya se ha comprometido a visitar en los próximos días este espacio, ver qué pasa y hacer un proyecto de reforma. Pues detrás de eso llevamos seis años.

P.- Después de ocho años al frente de la Alcaldía, ¿qué le queda por hacer en la localidad?

R.- Siempre hay cosas que hacer, tenemos proyectos muy interesantes para el pueblo y ya estamos poniendo los espartos para que se realicen. Son ideas enfocadas, sobre todo, a mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Jiménez, durante uno de los momentos de la entrevista con ahoraGranada. Foto: Álex Cámara

P.- ¿Cuáles son los principales problemas con los que se ha encontrado durante este mandato?

R.- Los principales problemas siempre están relacionados con situaciones de vecinos que te desbordan y no tienes las herramientas para darles una solución, como los desahucios. Aunque no sea competencia del Ayuntamiento se intenta arreglar.

P.- ¿Qué proyecto se le queda en el tintero?

R.- Hay un proyecto muy importante y que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir no desatasca. Se trata de hacer un camino de ribera desde el Puente del Canguro hasta el Puente de la Dehesa, tres kilómetros y medio por el río Dílar, con un entorno precioso, y que daría salida a unos 600 marjales de tierra que ahora mismo están encerrados en el Valle del Río Dílar. El proyecto está realizado, informado favorablemente por el organismo de cuenca y en fase para licitación del mismo, pero parece que a la CHG, como Dílar es un pueblo del PP, no le interesa sacarlo adelante.

Lo único que hace falta para desbloquear este proyecto es que el presidente de la Confederación lo licite y adjudique la obra a una empresa para que lo haga. Se trata de unos trabajos que podrían estar en marcha en menos de un mes y con un presupuesto de unos 100.000 euros, pero para ello se necesita voluntad política de hacerlo y creo que no la hay. El organismo de cuenca depende del Gobierno central y antes de la moción de censura a Rajoy se llegó al punto de sacar a licitación el proyecto y ahí se quedó. Creo que se debería tener en cuenta que no es algo que vaya a beneficiar a José Ramón Jiménez o al PP de Dílar, sino a más de 60 propietarios que pusieron a disposición los terrenos para que esa obra se hiciera.

P.- Destacaba antes que Dílar es un municipio diferente, ¿qué lo distingue del resto de pueblos que conforman la Comarca Metropolitana?

R.- Dílar es un pueblo que se conserva tal y como era hace 400 años, que ha respetado la naturaleza, el terreno y el entorno. Se ha alejado de la masificación urbana de la ciudad y sus alrededores, de las grandes infraestructuras. Eso hace que su atractivo sea diferente. Dílar se ha convertido en un pueblo donde todo el mundo quiere tener aunque sea una pequeña parcela para disfrutar del entorno. Valoran la diferencia respecto al resto. Es la envidia de toda esta zona.

Esta localidad no es dormitorio, si bien hay muchos vecinos que trabajan en la ciudad. La gente que había antes es la misma que hay ahora y la población ha incrementado, pero sobre todo de gente que era de aquí y ha retornado.

P.- ¿Por dónde pasa el futuro de Dílar?

R.- Uno de los grandes objetivos que nos tenemos que plantear es mejorar y ordenar el turismo. El río Dílar está masificado y se ha convertido en un problema porque no está ordenado ni regulado. En el río no se pueden meter cualquier fin de semana mil personas y 300 coches porque se degrada el entorno y al final perdemos todos. Tengo una pelea con Parques Nacionales porque no se entiende que el municipio deba pagar la basura del área recreativa del río. El año pasado nos costó 15.000 euros. Lo debería pagar Parques Nacionales que es quien ha puesto el área recreativa y si no, que regulen la capacidad de ese espacio.

Todo ese tráfico pasa por el centro del pueblo para ir y volver, y ha habido incluso atropellos de gente que viene del río. Entonces, o se regula aquello o el Ayuntamiento, que es el propietario de los terrenos, tendrá que recuperarlos y vallarlos. No podemos soportar la cantidad de gente que ahí se mete.

Por otra parte, Dílar comparte terrenos de la estación de esquí de Sierra Nevada con Monachil, sin embargo, siempre ha sido la apestada. Así, al nuevo gerente le plantearé una serie de propuestas al respecto.

P.- ¿Y ese futuro será de su mano?

R.- Espero y deseo que sí. Pero lo hará de mi mano si la gente me vota. En dos meses lo sabremos... (risas).

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