miércoles 19 enero
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La Cartuja de Albolote, una puerta de acceso a la inserción laboral entre personas con discapacidad

La sociedad, que supera las tres décadas, dedica sus esfuerzos al embalado de cartón, la destrucción de material confidencial o el montaje de cajas con precintado de seguridad

Una de las actividades principales del centro es el embalaje de cartón y papel.

Albolote cuenta desde hace más de tres décadas con un proyecto que va más allá del fin empresarial. De hecho, ese es quizás el último de los fines: funcionar como una empresa. El Centro Especial de Empleo La Cartuja ofrece la posibilidad de trabajar a 35 trabajadores, la mayoría con algún tipo de diversidad funcional, que no solo tienen un empleo, sino que se preparan y forman durante un periodo de tiempo para poder tener más fácil su integración en el mercado laboral.

Así lo explican la concejala de Diversidad Funcional y consejera Delegada de la empresa, Toñi Guerrero; y el director Gerente, Miguel Molina, quienes coordinan y están al frente de esta sociedad limitada dependiente del Ayuntamiento que abarca un amplio abanico de actividades, fundamentalmente la recogida de material reciclabe como cartón y plásticos, aunque también dedica su día a día a la limpieza de edificios municipales, el montaje de cajas con precinto de seguridad o la destrucción de documentos confidenciales.

Este proyecto social ha logrado encontrar su estabilidad en los dos últimos años hasta el punto de que está cerca de ser autosuficiente. “Ojalá llegáramos a la situación de que no hiciera falta la aportación económica del Ayuntamiento y pudiéramos abrir otras líneas de negocio complementarias”, señala Guerrero, en alusión a una iniciativa que todos los beneficios que genera los destina a la contratación de nuevos empleados y mejoras de las instalaciones, distribuidas en un espacio de unos 15.000 metros cuadrados en el Cortijo de Cartuja.

El Centro Especial de Empleo La Cartuja cuenta con dos prensas hidráulicas para el reciclaje con tres áreas bien diferenciadas. La sociedad tiene convenios firmados con varios ayuntamientos granadinos, entre ellos Armilla, Albolote, Atarfe, Churriana de la Vega u Otura; con los que acuerda la recogida del cartón puerta a puerta en los comercios que así lo requieren al municipio y la recogida selectiva de los contenedores azules y amarillos.

La concejala de Diversidad Funcional y consejera Delegada de la empresa, Toñi Guerrero; y el director Gerente, Miguel Molina, en la zona de destrucción de documentos.

El cartón es trasladado hasta las instalaciones de La Cartuja de Albolote, donde ahí lo embalan y lo valorizan para que sea vendido a otro cliente, habitualmente hasta papeleras en Zaragoza o en el País Vasco. Para todas estas tareas cuentan con tres camiones de gran tonelaje para la recogida selectiva y otros tres pequeños para el servicio de puerta a puerta que se ofrece un par de días a la semana.

Uno de los servicios más importantes que ofrece este proyecto es el servicio de destrucción confidencial, “algo que demandan mucho las empresas”, explica su gerente, quien recalca cómo hay empresas procedentes de Madrid o incluso del Norte del país que requieren de sus servicios para poder deshacerse de documentos con la seguridad que requiere y exige la normativa. Destruidos a un tamaño más pequeño que el de una uña, los papeles desaparecen con la máxima seguridad, con certificado de destrucción confidencial y dando la oportunidad al cliente de que estén presentes en el momento de su manipulado y eliminación. Entre sus clientes más destacados se encuentra la Guardia Civil.

La limpieza de edificios municipales, por ahora solo en Albolote, también forma parte de las funciones de La Cartuja de Albolote, así como un servicio nuevo de montaje de cajas, haciendo el manipulado con el precinto de seguridad, dejándolas preparadas y ahorrando tiempo y costes a las empresas que así lo requieren. Actualmente trabajan con un laboratorio mediante un convenio que “está funcionando bastante bien” debido al volumen de trabajo que tienen, señala Molina.

Los trabajadores también realizan el montaje de cajas con precintado de seguridad

Funcionamiento común

Pero el mayor valor que tiene La Cartuja de Albolote en su día a día son sus trabajadores, un grupo que actualmente alcanza las 35 personas de las que el 90% tiene algún tipo de diversidad funcional y a las que se adapta, según sus capacidades, la acción o trabajo que deben realizar en la empresa.

“El envejecimiento de las personas con discapacidad es distinto, de modo que el trabajo lo adaptamos”, explica Toñi Guerrero, quien recalca igualmente el sobreesfuerzo que desde La Cartuja de Albolote realizaron en el confinamiento por la pandemia del coronavirus: “Mientras todos estábamos en casa, ellos seguían prestando sus servicios, no han faltado ni un día”.

Esta situación se afrontó con tres turnos de lunes a sábado, funcionando al 100% evitando el Expediente de Regulación de Empleo y sin ningún contagio por Covid, puesto que las medidas de seguridad fueron el principal punto de partida para garantizar el normal funcionamiento, en una situación extraordinaria, de la empresa.

El número de empleados suele quedar estabilizado en la cifra actual y que salen de la bolsa de trabajo que tiene la sociedad, que no cuenta a sus empleados como números sino como una voz importante dentro de su actividad: “Cualquier operación que hacemos sea de la importancia que sea contamos con ellos, les pedimos su opinión y entre todos decidimos hacia dónde debemos encaminar cualquier asunto. Se hacen muy partícipes en el día a día, somos una familia”, señala Miguel Molina.

Una de las últimas acciones ha sido la cesión de espacios para huertos de los empleados

Beneficios

Con el crecimiento experimentado el pasado año con la pandemia, llegando a tener contratado el embalado de 20.000 kilos de cartón en Granada capital, La Cartuja de Albolote se ha permitido mejorar sus instalaciones, creando diversas aulas en la parte superior que ceden gratuitamente a diversas asociaciones y colectivos de la localidad.

“Competimos con las empresas al mismo nivel, pero no tenemos la misma capacidad”, ha señalado el gerente, quien recalca que el año pasado fue el mejor de la empresa. El horizonte, añade, es “estabilizar” la sociedad después de pasar unos años duros y “aumentar los puestos de trabajo para seguir creciendo”.

Su consejera Delegada destaca que el principal objetivo es el “fin social” que tiene La Cartuja de Albolote para la inserción laboral de personas con discapacidad: “Lo tienen mucho más fácil tras pasar por aquí, intentamos que cojan experiencia para dar el salto a la vida laboral de cualquier empresa”, concluye.

La Cartuja de Albolote cede sus aulas renovadas a asociaciones con fines sociales
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Comentarios (1)

  1. Khaled hilal dice:

    Tengo 29 años estoy muy interesado con esta oferta. Hablo te idiomas español inglés árabes. Tengo 43% nivel de discapacidad que no me impide trabajar. Resido legalmente en España con permiso de trabajo. Tengo experiencia en reparación de electrodomésticos

 

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