domingo 4 diciembre
Entrevistas aG  |   | Luis F. Ruiz - Noelia S. Lorca | Fotos: Álex Cámara

''Las enfermeras se sienten un poco agraviadas y, después de la pandemia, ninguneadas''

El presidente del Colegio de Enfermería en Granada, Jacinto Escobar, reivindica el papel de las profesionales del sector y mayor concienciación ciudadana e institucional

Jacinto Escobar cree que es necesario más reconocimiento al sector de la enfermería.

Desde hace siete años Jacinto Escobar defiende los intereses del sector de la Enfermería en Granada, en particular, y a nivel regional y nacional, en general. Cree que es necesaria más implicación social e institucional con la labor que desempeñan, la misma que les ha convertido de "héroes a villanos" durante la pandemia. Además, alza la voz necesaria en las muchas mejoras que necesitan estas profesionales, en su mayoría mujeres, en el día a día que desempeñan.

Pregunta.- ¿Qué papel juega el Colegio de Enfermería de Granada en el día a día de los profesionales?

Respuesta.- Somos un Colegio que representamos a casi 5.000 enfermeras. Tenemos peso. Somos una institución de derecho público y tenemos una función pública y privada. Nuestra misión lógica es, por un lado, defender los intereses de nuestros colegiados. Somos los representantes de todos los profesionales de Granada. Otra de nuestras misiones es la defensa de los intereses de los ciudadanos.

En el día a día, como Colegio prestamos un servicio a nuestros colegiados, como asesoría jurídica o fiscal, seguros de responsabilidad civil y de otro tipo, además del apoyo a la investigación, la formación continuada o facilitar el acceso a convenios de colaboración.

También hemos puesto actividades del tipo sociocultural, que están dando muy buen resultado, como son los paseos culturales por Granada, que llevamos un año ya con ellos. Además, hemos creado un club de senderismo y estamos poniendo en marcha una ONG con la que queremos llegar a los sitios y zonas más desfavorecidas, para colaborar con ellos. Ya hemos establecido algunos convenios de colaboración con Almanjáyar en Familia y próximamente lo haremos con el Banco de Alimentos.

Para este año que entra queremos hacer un programa de ‘Salud y Cuidados’, para que la formación que hacemos a los profesionales la puedan recibir los ciudadanos, con unos ciclos de charlas y talleres.

Tenemos mucha actividad y lo que queremos es hacerlo de forma transparente y honesta; y que los colegiados participen de las actividades del Colegio, que queremos abrirlo a la ciudadanía y que formemos parte de la sociedad.

P.- ¿Cuál es la situación de los profesionales de la Enfermería en Granada?

R.- No es nada fácil, pero ni en Granada ni a nivel nacional. En los últimos 40 años el avance a nivel académico ha sido muy importante, ya somos graduados todos y podemos ser doctores, pero eso luego choca con la realidad del día a día a nivel laboral. Nuestro sistema se caracteriza porque tenemos una anemia crónica de enfermeras, nos faltan muchas. Y también nos falta el reconocimiento para el acceso a puestos de dirección.

Las enfermeras se sienten un poco agraviadas y, de alguna manera, después de la pandemia, ninguneadas. Estamos agotados. Falta personal y además hay un agravio comparativo y hace que las enfermeras se nos vayan.

"Hay políticos que dicen que nuestras enfermeras se marchan a conocer mundo, pero se van por el reconocimiento de sus especialidades, por la rotación en los contratos y también por el salario"

P.- ¿Por qué ‘emigran’ tantos profesionales que se gradúan en Enfermería en Granada?

R.- El año pasado se nos fue el 40% de las enfermeras ingresadas en la Facultad, pero el año anterior se fueron hasta el 80%. Aquí salen por año 200 enfermeras. El motivo por el que se van es porque hay desigualdad en cuanto a estabilidad laboral y salarios con otras comunidades autónomas.

Aquí le damos contratos de un mes y en Cataluña de un año, con una diferencia económica importante. Es verdad que antes del verano ha habido una subida salarial, de la que nuestros gobernantes sacan pecho, porque ahora somos los terceros del país; pero la diferencia con el segundo y el primero es muy importante.

Hay políticos que dicen que nuestras enfermeras se marchan a conocer mundo. Se van por el reconocimiento de sus especialidades, por la rotación en los contratos y también por el salario. Para los que terminan los contratos aquí se dan a finales de junio, mientras en otras comunidades se dan a finales de mayo, con lo que antes de que terminen la carrera ya tienen contrato, de seis meses o un año. El trabajo allí les puntúa luego aquí y salen más beneficiadas.

P.- ¿Qué rango de enfermeras tiene actualmente Granada por población?

R.- Tenemos anemia crónica en Granada como digo, aunque hemos subido un poquito. Hemos pasado de 4 por cada 1.000 habitantes antes de la pandemia y ahora estamos en 5. En España este dato es de 6 y en Europa es de hasta 8. Si queremos tener la media española tenemos 5.000, por lo que nos faltarían mil enfermeras para llegar a la media nacional.

Eso supone que hay una desigualdad importante incluso entre comunidades autónomas. Consiguen más profesionales por salario y tienen más que aquí. Esto se traduce en calidad asistencial, en seguridad clínica, sensación de los profesionales y el que lógicamente los profesionales se vayan fuera.

Estamos formando a mucha gente que se va fuera de la comunidad o incluso fuera del país. Luego tardan dos o tres años en regresar, lo van haciendo poco a poco.

Escobar pide que la Ley de Ordenación Profesional reconozca a los enfermeros como graduados

P.- ¿Qué demanda sobre la categoría profesional hacen desde el Colegio para las enfermeras?

R.- Ya somos somos todos graduados, pero queremos tener esa posibilidad de llegar a una categoría profesional que es el A1. Todavía, en la Ley de Ordenación Profesional seguimos siendo diplomados (A2) pese a que ya somos graduados. En cambio, hay profesiones que aunque sean graduados ahora mismo y previamente haya sido licenciada ya tiene el reconocimiento pleno a nivel profesional. Esa es la reivindicación que hacemos, tenemos el mismo nivel académico y queremos la misma categoría profesional. Proponemos que todos seamos nivel A.

Estos nos permitiría el acceso a la dirección de centros o unidades de gestión clínica. Las convocatorias para la dirección de Unidad de Gestión Clínica, por ejemplo en el Centro de Salud de Armilla, donde ahora mismo el director es un enfermero; la convocatoria antes era solo el nivel A, dando igual el 1 o el 1, y lo recurría el Sindicato Médico y tenían que cesar. Ahora la convocatoria es teniendo el nivel A1 y somos nosotros los que recurrimos.

P.- ¿Y quién tiene que cambiar esto?

R.- Es  una decisión a nivel nacional. Primero hay que modificar la Ley para aparecer como graduados. Ese sería el primer paso y luego a nivel de Consejo de Ministros se autorice. Otra cosa será lo que planteen desde el sector de Medicina cuando esto pase.

"Durante la pandemia se ha visto que la figura de la 'enfermera escolar' es bastante necesaria"

P.- ¿Por qué ese choque entre dos profesiones que no se entienden la una sin la otra?

R.- Hay quien piensa que tenemos que seguir siendo ayudantes del médico y no. Somos una profesión completamente independiente y completamente autónomos, con unas funciones. Es cierto que son colaborativas respecto a un médico, pero somos complementarios. No somos el ayudante. Tenemos nuestras competencias y ellos las suyas. Debemos trabajar para mejorar la salud de nuestros pacientes y de forma conjunta.

P.- ¿En qué situación está la enfermería escolar?

R.- Este año se van a mantener en Andalucía las 400 referentes de centros educativos, de las que en Granada son 35, pero este no es el modelo que nosotros queremos. Queremos que en cada centro o si no con una ratio de niños haya una enfermera escolar. Con esta cifra no es posible actualmente. Lo que sí está claro es que durante la pandemia se ha visto que esta figura es bastante necesaria.

En un principio temíamos que los docentes nos vieran como una amenaza se han dado cuenta de que somos necesarias. Sobran las razones para tener una enfermera escolar, como por ejemplo la cantidad de niños que tienen problemas crónicos. Para los padres se les da unas garantías y para la sociedad es una inversión muy importante y de futuro, si queremos tener una población sana, debemos educarlos en hábitos saludables y promoción de la salud.

Escobar pide la cesión de parte del Hospital Clínico antiguo en un centro para pacientes crónicos y dirigido por una enfermera

P.- ¿En qué grado de reconocimiento están las especialidades de Enfermería?

R.- Muy mal. El decreto de reconocimiento de especialidades fue hace más de 15 años, sin embargo en puestos de trabajo y reconocidas solo están las matronas y la Enfermería del trabajo, que son muy pocas. Ahora parece que están empezando a desarrollar la Enfermería de Salud Mental y se están creando algunos puestos.

Aquí afortunadamente, la unidad alimentaria que se creó en Granada sí se está siendo llevada por enfermeras especialistas, pero ni tenemos enfermeras pediátricas, ni tenemos enfermeras de familiares y comunitarias ni geriátricas, cuya especialidad ni si quiera está reconocida en Andalucía, con la que está cayendo.

Estamos cometiendo un fraude en mi opinión. Gastamos dinero público en formar profesionales que luego no tienen salida y, si la tienen, se tienen que marchar fuera. Se forman enfermeras especializadas, pero no hay puestos de trabajo en Andalucía que les pague y reconozca solo esa función. Y por tanto se van a otras autonomías donde sí se les reconoce. Es o eso o se quedan aquí como enfermera generalista.

P.- ¿Cuál es el grado de nombramientos de cargos intermedios y el reconocimiento de la enfermera coordinadora en la Delegación de Salud?

R.- En Granada hemos tenido una magnifica experiencia durante más de dos años, fruto del compromiso del delegado provincial con el movimiento Nursing Now Granada, pero que no ha contado con el reconocimiento necesario por parte de la Consejería de Salud.

Por eso, creemos conveniente que exista y se reconozca una figura de Enfermera Coordinadora de Cuidados, dentro de las Delegaciones de Salud y Familias. Se trata del profesional que se encargaría de llevar a cabo una coordinación adecuada entre la atención sanitaria hospitalaria y comunitaria, a nivel de toda la provincia.

Este cargo permitirá ejercer diferentes funciones de liderazgo, coordinación, gestión y asesoramiento en la implantación, desarrollo, seguimiento y evaluación de los procesos asistenciales Integrados a nivel hospitalario y comunitario.

"Queríamos reunirnos con el alcalde actual, Francisco Cuenca, pedimos la cita en enero pero aún no nos la ha dado"

P.- ¿Está Granada lo suficientemente dotada en materia de infraestructuras para la Enfermería?

R.- La esperanza de vida actual ha generado un nuevo espectro de pacientes, en muchas ocasiones con polipatologías y dolencias crónicas que hacen necesaria la creación de un hospital centrado en la atención que merecen. Por eso, desde el Colegio proponemos que el antiguo hospital Clínico se convierta en un hospital especializado para pacientes crónicos y dirigido por una enfermera.

La propuesta va necesariamente ligada a un presupuesto específico y a profesionales especializados que puedan prestar la atención adecuada a las características de este tipo de pacientes.

P.- Además de todas estas reivindicaciones, ¿qué echa en falta de las instituciones públicas locales y autonómicas?

R.- Como institución cuando hay un cambio de alcalde siempre procuramos tener un encuentro con el regidor para presentarnos y establecer líneas de colaboración. Nos quedamos pendientes con Luis Salvador de firmar un convenio de colaboración, solicitando una rotonda con el nombre de la Enfermería y con un proyecto que está paralizado por permisos municipales, que es un proyecto de ‘cohousing’, un modelo de vivienda colaborativa en la que se hace mediante una cooperativa con profesionales de distintos colectivos. Se trata de apartamentos con espacios comunes y donde se hagan actividades para mantener una consulta, un comedor y otros espacios.

Llevamos tres años con este proyecto y lo tenemos bloqueados. Queríamos reunirnos con el alcalde actual, Francisco Cuenca, pedimos la cita en enero pero aún no nos la ha dado. Nos gustaría reactivar este proyecto y líneas de colaboración. Por ejemplo queremos dar formación a la Policía Local cómo abordar el trato con enfermos de salud mental o maniobras de reanimación cardiopulmonar.

En el resto de niveles parece que no somos un colectivo que interesemos a los políticos, no estamos en su agenda. Nunca nos regalan nada, todo lo que tenemos es peleando y luchando. Ya nos gustaría que nos hicieran un poco más de caso. A los políticos se les llena la boca diciendo que somos el alma de los hospitales, pero al final luego ni nos dan una cosa ni otra.

El presidente del Colegio de Enfermería destaca que en la pandemia han sufrido mucho.

P.- ¿Qué ha sido lo más positivo y lo peor de la Covid para el sector de la Enfermería?

R.- Por buscar algo bueno, nos ha dado visibilidad y la sociedad ha visto el nivel de responsabilidad que tienen las enfermeras. Como malo hemos sufrido mucho, muchas y muchos compañeros se han quedado en el camino y otros arrastran aún secuelas. Lo hemos pasado muy mal.  Hemos sido un muro de contención desde el minuto uno. No hemos dejado de ver enfermos ni en consulta ni en domicilios. Hemos sido el valor más preciado del sistema sanitario, pero ya parece que los aplausos se apagaron y hemos vuelto a lo que éramos antes, volviendo al mismo nivel de agresiones que teníamos antes e incluso más. Hemos pasado de ser héroes a ser villanos.

P.- ¿Son los ciudadanos buenos ‘pacientes’ ante un enfermero?

R.- En general sí. Los datos están en el CIS, la profesión mejor valorada es la de Enfermería. Pero es cierto que tenemos otras circunstancias que hacen que perdamos los nervios con facilidad.

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