viernes 21 febrero
Opinión  |   |

Cambio o regresión

El 18 de enero de 2019 tomó posesión Moreno Bonilla como Presidente de la Junta de Andalucía. Esta semana se cumple un año del Gobierno de la derecha.

A pesar de que el PP obtuvo uno de sus peores resultados electorales de su historia, ya que perdió unos trescientos mil votos -los mismos (más o menos) que ganó en aquel entonces Ciudadanos- fué posible un cambio en el el Gobierno de Andalucía.

La aritmética parlamentaria es así, y la suma de los partidos de la derecha (PP y Cs) con la ultraderecha, facilitó el cambio de gobierno. No voy a entrar en las causas que influyeron en la perdida de votos del PSOE y también de Adelante Andalucía; ya fueron analizadas en su momento. Y aunque entiendo que a día de hoy sigue siendo un tema de relevante interés, quiero centrarme en la acción del gobierno de derechas en estos 365 días

Si algo demuestra la acción del PP y Cs, con la clara influencia del partido de ultraderecha, es que todos no todas las formaciones políticas son iguales. Aquí, como en otras tantas ocasiones, se puede demostrar que ese axioma es falso. A lo largo de estos meses se observa que existen dos opciones claramente diferenciadas de enfrentar los problemas, entre la izquierda (PSOE) y la derecha (PP y Cs). Incluyo con toda claridad a los naranjas en ese ámbito ideológico. Ciertamente este partido nació con una clara vocación de centro liberal, pero en su devenir y quizás impulsado por una errónea estrategia de “robar” espacio a los populares, se ha ido situando cada vez más en una posición conservadora. El tiempo ha demostrado que el electorado en lugar de escoger al sucedáneo, opta por el original y de ahí -entre otros factores- su crisis actual que puede arrastrarle a la insignificancia política. Veremos.

Pero estábamos en el gobierno de Andalucía y su primer aniversario. Desde el primer día y como ya se veía venir, como consecuencia de la correlación de fuerzas parlamentarias, su acción está determinada por la influencia de la ultraderecha. El apoyo que prestó al PP y a Cs y que sirvió para aupar a la presidencia de la Junta a Moreno Bonilla, se ve reflejado en decisiones concretas.

Tres, a mi juicio, han sido las características de este año:

1. La nula actividad de iniciativa legislativa. Es curioso que un Gobierno que surge con un proyecto radicalmente diferente al del PSOE, haya tenido tan pocas iniciativas: cinco en concreto. Dos de ellas son las Leyes de Presupuestos de 2019 y de 2020; otra es la ley de creación del Colegio Profesional de Terapeutas; otra la de Cámaras de Comercio y la última ley la de concesión de créditos extraordinarios a los partidos por las elecciones. Como verán, muy pobre. Se podría decir en este sentido que ha existido un nulo desarrollo legislativo y una falta clara de plan normativo.

2. Plasmar con decisiones de distintas consejerías, cuál es el proyecto de sociedad que pretenden implantar. No olvidemos que se comenzó con una iniciativa que supuso un detrimento importante en los ingresos de la Comunidad. En efecto, se modificó el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que era una de las medidas estrella de las derechas. Esta medida que afectaba fundamentalmente a aquellos contribuyentes de mayor nivel de renta (uno de cada cien herederos) supone que haya que ejecutar determinados recortes para estabilizar las cuentas. Hay que tener en cuenta que el dinero que se deja de recaudar con esta medida supone, necesariamente, una reducción de los servicios públicos en Educación, en Sanidad, o en Servicios Sociales. De hecho, ya estamos viendo como en muy poco espacio de tiempo, se están produciendo conflictos en los sectores educativo y sanitario. Seguro vendrán más y en otras áreas fundamentales de la acción de gobierno, como la Igualdad (ahí están los recortes a las asociaciones)... Esta es la característica principal de este gobierno. Y no estamos hablando de hipótesis. Me refiero a situaciones concretas como el hecho de que se nombrara Gerente del SAS a Miguel Moreno Verdugo, quien protagonizó el mayor recorte en la Sanidad de Castilla La Mancha con Cospedal. Y aunque fuera cesado, demuestra a las claras cuáles son las intensiones de este gobierno. Una triste realidad apreciable también en Granada, donde sufrimos la afectación negativa de la acción de la Junta de Andalucía por ejemplo, en el mapa de nuestros centros educativos, en el deterioro de los centros de Salud, con el Parque de las Ciencias, con la Escuela Andaluza de Salud Publica...

3. El sometimiento de la agenda política del gobierno de Moreno Bonilla a las ocurrencias y planteamientos de sus socios de la ultraderecha. Hay muchos ejemplos, pero ahora tenemos uno de actualidad: el pin parental.

En un año, han sido capaces de poner claramente encima de la mesa que existen dos visiones del mundo muy diferenciadas.

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Columnista
José María Corpas

Concejal del Grupo Municipal Socialista y Secretario de Política Municipal del PSOE de Granada capital

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