domingo 26 mayo
Granada CF  |   |

La concatenación de decisiones desde el ascenso del Granada CF que dejan en entredicho su gestión

La eliminación en la Copa del Rey en los despachos es la punta del iceberg de una larga lista que ha ahondado en las dudas que genera la propiedad china y sus gestores

La entidad rojiblanca vive inmersa en un periodo de inestabilidad deportiva e institucional. Foto: Álex Cámara

Cuando el Granada CF consiguió el ascenso a Primera División el pasado 27 de mayo, al que acompañó también el ascenso del equipo femenino a la máxima categoría y del Recreativo Granada a Primera RFEF, pocos eran capaces de aventurar que solo unos meses después la concatenación de decisiones más que dudosas, han vuelto a mermar la confianza en la gestión que desarrollan al frente de la entidad los propietarios chinos y sus responsables más directos, entre ellos su hombre de confianza y adjunto a la propiedad, Javier Aranguren; y el director general, Alfredo García Amado.

Después de caer a Segunda División en mayo de 2022, la situación del club se sumergió en una crisis institucional de la que salió presidenta Sofía Yang, con el compromiso de tener mayor presencia en la ciudad y no dar la espalda a los aficionados, asumiendo los errores y que se aprendería de ellos, aunque el tiempo, lejos de darle la razón, se la ha quitado.

Lo que debía ser un periodo de celebración y alegría, después de conseguir los ascensos, se fue dilapidando con la venta frustrada del club, que mantuvo paralizada la actividad institucional, al menos de cara a la galería, durante mes y medio. Tanto fue así que, aunque todo el mundo dio por hecho que Paco López seguiría como entrenador, ni si quiera la propia entidad emitió un comunicado para anunciarlo.

Y es que este es uno de los puntos débiles que tiene el Granada CF, la falta de comunicación transparente con los abonados y aficionados en momentos clave y puntuales. Sin ir más lejos, el club tardó 24 horas en pronunciarse, de forma muy escueta, sobre la posible alineación indebida en Arosa o el mismo tiempo en hacerlo tras anunciarse su expulsión de la Copa del Rey.

El 5 de julio llegó una de las noticias más inesperadas por parte del Granada CF, el día que presentó su campaña de abonados a Primera División. Un año antes, Alfredo García Amado había prometido que en caso de ascenso el precio de los abonos se iba a mantener en la máxima categoría, pero la sorpresa llegó al presentar los precios de este año, que contemplaban una subida de 60 euros para presenciar todos los partidos del equipo rojiblanco, incumpliendo así el compromiso dado.

El precio de los abonos se mantenía, pero por ver cuatro partidos menos que el año anterior -si bien ya en Primera hay dos menos que en Segunda-. Una explicación que no convenció a la gran masa social, aunque luego respondieran para hacerse con un carné para presenciar los partidos.

El primer equipo comenzó su pretemporada el 10 de julio, lo hizo sin la incorporación de una sola cara nueva respecto a la campaña anterior. El entonces director deportivo, Nico Rodríguez, aseguró que el mercado estaba "muy parado", pese a que los movimientos sí se daban en otros clubes de la categoría.

El verano avanzó y las incorporaciones tardaron en llegar, hasta el punto de que los ansiados refuerzos en la defensa no llegaron o, si lo hicieron, fue de forma insuficiente, algo que ya se vio a mitad de agosto, tres jornadas antes del cierre del plazo establecido para poder fichar. No hubo movimientos en los últimos días y el equipo está ahora, tras 12 jornadas, pagando con creces las carencias de una confección que hace aguas en la línea en la que quizás más fuerte se debe ser para conseguir la permanencia.

Por si fuera poco, el debut de Samu Omorodión lo puso en la palestra de numerosos clubes hasta que dos días antes de la segunda jornada, el Atlético de Madrid decidió aportar la cantidad de seis millones para hacerse con los servicios de uno de los que iba a ser jugador clave en la delantera ante la ausencia de refuerzos. La gestión del club, que responsabilizó a las exigencias y pretensiones del representante en este caso, volvió a quedar en entredicho por parte de su afición.

Antes del comienzo de la temporada hay que detenerse en otra cuestión que no es baladí, el Nuevo Estadio de Los Cármenes. En hasta dos ocasiones a finales de 2022 y en mayo de 2023 el Granada CF renunció presentarse al concurso público diseñado por el Ayuntamiento para optar a un convenio de larga duración para el uso del estadio. Ese acuerdo, con nueva alcaldesa en la Plaza del Carmen, de momento no parece hallar luz en el horizonte por las exigencias de la entidad rojiblanca.

Sin partido de presentación

Por si fuera poco, la intervención realizada en el coliseo del Zaidín y su césped privó a los aficionados del Granada CF del tradicional partido de presentación, que llegó a ser presentado y que se iba a celebrar ante el Almería una semana antes de comenzar la Liga. El choque se jugó, en modo amistoso, en la ciudad almeriense, un hecho insólito en la historia reciente del club. Ni rastro de la nueva fecha para que el trofeo se disputara, tal y como se dijo.

Las dificultades de la instalación del Zaidín también ha generado más de un quebradero de cabeza al Granada CF con sus otros dos equipos, el filial y el femenino. El club decidió trasladar a su Ciudad Deportiva a ambos, generando problemas de espacio que tuvieron que ir resolviéndolos sobre la marcha con nuevas gradas y con una incomodidad manifiesta como es la de ir a recoger invitaciones en cada encuentro pese a estar en posesión de un abono que ya de por sí debería ser suficiente para presenciar los partidos.

En el inicio de temporada hubo aficionados que pusieron el grito en el cielo por la cesión de los abonos al club los días que no pueden acudir. En este sentido la falta de transparencia volvió a adueñarse de una situación controvertida, pues no quedó del todo claro qué opciones ofrece el club a la hora de ceder el carné y qué beneficios y cuándo los obtiene el seguidor.

Siguiendo con las entradas, el partido ante el FC Barcelona dejó dos circunstancias no menos polémicas. Por un lado el descontrol instalado en la entidad para supervisar quiénes accedían al partido, si eran o no abonados, con la intención de evitar la reventa. La medida resultó un fiasco cuando las colas, a poco de comenzar el encuentro, eran extensas, lo que obligó a descartar los estrictos controles sobre la marcha.

En este mismo partido, también se dio la circunstancia de que hubo espacios en Los Cármenes, destinados a personas con movilidad reducida, que el club vendió como asientos para seguidores sin ser de esta condición.

También en la grada quedará en la retina el comportamiento más que reprobable de algunos integrantes de la grada de animación, con nuevos componentes que ya ocasionaron problemas hace un año en Cartagena y que el día del Rayo Vallecano también generaron incidentes con los propios seguidores de Preferencia. La solución del club fue recompensar a un aficionado y su hijo con acudir a un entrenamiento, nada se supo respecto a las acciones a tomar con los 'alborotadores' en la parte inferior del fondo sur.

El penúltimo capítulo de una sonrojante gestión al frente del Granada CF llegó con la destitución de Nico Rodríguez como director deportivo, reconociendo de forma implícita lo que se había hecho mal en el mercado de fichajes, aunque dos meses después del cierre. Matteo Tognozzi, sin experiencia en el cargo -un clásico de la propiedad china-, fue el elegido para encauzar la situación y tratar de incorporar, en poco más de dos meses, a jugadores de garantías en un mercado de invierno que, por norma general, no suele ser el elixir que buscan los equipos que están en apuros.

La eliminación de la Copa del Rey ha sido la punta del iceberg a un cúmulo de decisiones poco acertadas desde que se consiguió el ascenso a Primera División. Al Granada CF le han vuelto a pintar la cara a nivel nacional en el torneo del 'ko' y con ello provocando el bochorno de los seguidores, sufridores de una propiedad y gestores que están a años luz de lo que se presupone debe ocurrir en un club estabilizado, sobre todo institucionalmente.

Publicidad

Comentarios

©Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta noticia sin autorización expresa de la dirección de ahoraGranada

Te puede interesar

Publicidad
DÍA A DÍA
Desarrollado por Neobrand
https://ahgr.es/?p=241195